“[…] La memoria, tan exigente como indemostrable, tiene algo de subversivo: es inoportuna, altera la continuidad de lo establecido. Parece confundir los tiempos: el pasado (toda memoria evoca un pretérito) irrumpe en el presente y lo ilumina con luces no siempre previsibles […]”. Schmucler.
Durante el invierno del ´76, en la localidad de Libertador General San Martín (Provincia de Jujuy, Argentina), se vivió una de las cuantiosas conjuras cívico-militares que desplegó el Terrorismo de Estado. Entre el 20 y 27 de julio de 1976, a partir de las 10 p.m. hasta las 6 de la mañana siguiente, se cortó el suministro de energía eléctrica con el objetivo de que el Ejército, Gendarmería y las policías Federal y Jujeña, llevaran adelante una cacería humana nocturna. Durante esas noches y madrugadas fueron secuestraron a 400 dirigentes políticos, sindicales, estudiantiles y sociales, de los cuales 33 hoy permanecen desaparecidos. Las listas de esos dirigentes fueron confeccionadas por el directorio del Ingenio Ledesma, cuyo presidente era Carlos Blaquier, quién además proporcionó los vehículos del Ingenio para conducir a los secuestrados. El hecho, conocido como “La Noche del Apagón” constituyó un ensayo de nocturnidad clandestina de la dictadura a 4 meses del golpe de estado del 24 de marzo.[1] Los responsables, hoy, siguen impunes merced al favor de la CSJN, que esperó con inusitada paciencia la senilidad de Blaquier para declararlo inimputable (2015-2021).

La familia Blaquier, propietaria del Grupo Ledesma, es una de las 50 más ricas del país. Su actividad comenzó a principios del siglo XX como ingenio azucarero, diversificándose a partir de la década de los ‘60 en celulosa y papel, frutas, jugos cítricos concentrados, repuestos escolares, bioetanol, jarabes y almidones de maíz. El emporio se expandió en hectáreas y provincias: en Salta con la producción de hidrocarburos; San Luis con el negocio de resmas y cuadernos; y en Buenos Aires y Entre Ríos con la realización de carne y cereales. Ledesma es una de las empresas, en Jujuy, cuya actividad más trabajadores emplea junto con el estado provincial (empleados públicos). El tercer generador de ocupación laboral en la provincia fue la cooperativa de trabajo y organización socio– político–territorial, Tupac Amaru.[2]

La inmensa obra de Milagro Sala[3] al frente de la organización, que supo tener reconocimiento internacional, profusa bibliografía, documentos fílmicos y registros fotográficos[4], fue castigada con la cárcel. Milagro Sala lleva 10 años presa, porque para el patriciado jujeño implicaba un peligro, al igual que aquellos trabajadores organizados del Ingenio Ledesma. (Al respecto se recomienda leer “Preocupación por la salud de Milagro Sala…”, en Contraeditorial, nota del 14 de julio de 2026).
No bien asumió Macri la presidencia de la Nación y Gerardo Morales la gobernación de la Provincia, la obra de la Tupac comenzó a ser desmantelada y Milagro encarcelada. Inmediatamente, Jujuy se erigió como la antesala de estado de excepción que, al poco tiempo, se trasladaría a la mayor parte del país donde la alianza gobernante tuviera capacidad decisoria. Jujuy, bajo la gobernación de Morales, se manifestó como un experimento represivo y autoritario. No bien asumido, mediante un decreto, le quitó a la organización la personería jurídica, el manejo de las escuelas y la financiación de las obras. Con ello empezó el proceso de destrucción, demonización y persecución de sus dirigentes.

Así las cosas, Morales solicitó auxilio del gobierno federal para proseguir con el plan represivo. Mauricio Macri asumió el mediodía del 10 de diciembre de 2015 para que, cuatro días después, la ministra Patricia Bullrich despachara efectivos de gendarmería hacia Jujuy. El micro que los trasladaba por la Ruta Nacional 34 se encontraba en pésimo estado cuando, a la altura de Rosario de la Frontera, rompió un neumático y se desbarrancó por el precipicio, antes de ingresar al puente Balboa. Llevaba 50 gendarmes. Murieron 43.
De aquella dictadura a estos gobiernos de Macri/Milei/Bullrich; de aquellas cárceles y persecuciones a las actuales; de aquellas muertes a las de hoy, la canción sigue siendo la misma, sólo se trata de saber escucharla: un lento e imperceptible adiós a la democracia.
[1] MAISEL, DELIA, “Memorias del Apagón. La Represión en Jujuy 1974-1983”, Ed. Nuestra América, 2007.
[2] BATTEZATI, SANTIAGO, “La Tupac Amaru”, Desarrollo Económico 52 (205), 2012, pág. 149.
[3] Desde la altura los drones recorrían los barrios construidos durante larguísimos minutos dando testimonio de emprendimientos impensados por fuera de las estructuras del Estado o de las grandes empresas vinculadas a la industria de la construcción. Viviendas, colegios, urbanización de los parques de Alto Comedero, centros de salud, un centro modelo de rehabilitación para niños y adultos discapacitados, talleres metalúrgicos, centros de recreación con fastuosas piletas y fábricas textiles. La Tupac Amaru poseía su propio sistema de construcción de viviendas, sus propias fábricas, escuelas y centros de salud. Tuvo fábricas metalúrgicas (bloques y adoquines) para hacer los procesos de construcción mucho más eficientes. Recibía un 50% menos que el que percibían las compañías constructoras, incluidos los suculentos honorarios de arquitectos, mientras construía las casas cuatro veces más rápido que el sector privado. En ello estaba la eliminación de la intermediación de proveedores, constructores, compañías e ingenieros, con lo cual los costos eran menores.
[4] RUSSO, SANDRA, “Milagro Sala jallalla: la Tupac Amaru, utopía en construcción”, Ed. Colihue, Buenso Aires, 2010. “Milagro, la película”, film dirigido por CYNTHIA GARCÍA y MARTÍN ADORNO, Bs. As., 2018. Registros fotográficos de una publicación de la revista europea “Domus” (que trata arquitectura, urbanismo, etc.) referida al barrio de la Tupac Amaru en Jujuy. Esta publicación fue editada en inglés e italiano. Quien estuvo a cargo del artículo es JUSTIN MC GUIRK, periodista de la Revista Domus y del diario inglés “The Guardian”. El asombro del periodista es mayúsculo al realizar la nota. Ver http://lageneracionsiguiente.blogspot.com/2016/01/la-inmensa-obra-de-milagro-sala-que-los.html Publicado por SANTIAGO LLAMAS el 17 de enero de 2016.






