El médico Jorge Rachid afirmó que encontró a la dirigente social en un delicado estado de salud y responsabilizó por esa situación a los más de diez años de detención y persecución judicial. Sus declaraciones reavivaron el reclamo por la situación de la líder de la Tupac Amaru.
La salud de Milagro Sala volvió a generar preocupación luego de que el dirigente peronista y médico Jorge Rachid difundiera un duro mensaje en sus redes sociales en el que describió un marcado deterioro en el estado anímico de la dirigente social jujeña.
“Debo informar que Milagro Sala está mal. No quiere levantarse. No quiere comer. Apagó su teléfono. Se quiere morir. Ayer estuve con ella en esas condiciones. Le pedí permiso para decirlo porque lo hablamos”, escribió Rachid en su cuenta de X.
En el mismo mensaje, vinculó el cuadro que atraviesa la dirigente con el tiempo que lleva privada de su libertad: “10,6 años. El acoso del poder jujeño y la Corte Suprema cómplice lo hicieron criminal”, sostuvo.
Las declaraciones del médico se conocen cuando ya transcurrieron más de diez años desde la detención de Sala, ocurrida en enero de 2016, en una causa que desde entonces fue cuestionada por numerosos organismos nacionales e internacionales de derechos humanos, que reclamaron en reiteradas oportunidades el cese de su prisión y denunciaron irregularidades en el proceso judicial.
En febrero de este año, al cumplirse una década de la detención de la dirigente de la Tupac Amaru, el periodista y director de Contraeditorial Roberto Caballero volvió a reclamar su liberación y llamó a sostener “un ejercicio de memoria constante”. Durante su programa en AM530, sostuvo que la detención de Sala fue “injusta y oprobiosa” y afirmó que fue castigada “por ser coya, por ser mujer y por enfrentar al grupo Blaquier”. Además, consideró que “la memoria tiene que ser una trinchera” frente a lo que definió como una persecución política.






