El presidente de Brasil y candidato a la reelección, Luiz Inácio Lula da Silva, mostró este viernes una remera con la inscripción “Las Malvinas son argentinas” durante una caravana de campaña en Río de Janeiro, a dos días de las elecciones presidenciales.
Lula recorría las calles de la ciudad a bordo de una camioneta, acompañado por dirigentes y una multitud de simpatizantes, cuando desde el público comenzaron a arrojarle distintos objetos. Entre ellos recibió una remera negra con letras blancas y la conocida consigna argentina sobre las islas.
El mandatario tomó la prenda, leyó la inscripción, sonrió y la sostuvo durante unos segundos frente a quienes participaban de la caravana antes de devolverla al público. La escena quedó registrada en fotografías y videos que rápidamente comenzaron a circular en redes sociales.
La camiseta tenía además una particularidad: la tipografía utilizada era la misma de la bandera que los jugadores de la Selección argentina exhibieron durante los festejos posteriores a su victoria frente a Inglaterra en el Mundial 2026.
El episodio se produjo en uno de los últimos actos de Lula antes de los comicios del domingo, en los que buscará un nuevo mandato al frente del gobierno brasileño.
La exhibición de la remera no estuvo acompañada por un anuncio sobre la política exterior brasileña respecto de las islas. El respaldo de Brasil al reclamo argentino por la soberanía de las Malvinas, de todos modos, forma parte de la posición diplomática sostenida históricamente por el país. En las últimas semanas, además, representantes brasileños habían ratificado públicamente esa postura.
El gesto de Lula ocurrió en un momento en que la cuestión Malvinas volvió a ocupar espacio en la agenda bilateral entre la Argentina y el Reino Unido. La escena de Río de Janeiro, por eso, rápidamente trascendió el marco de la caravana electoral y tuvo repercusión en Argentina.
Lula, que recibió la prenda de manos del público, la mostró durante unos instantes y siguió después con la recorrida. Una remera, una consigna histórica y una imagen que terminó cruzando la frontera en pleno cierre de campaña.






