Discurso completo del diputado nacional Máximo Kirchner en el microestadio de Lanús, al cumplirse el 16 aniversario del fallecimiento del expresidente Néstor Kirchner.
Compañeros, compañeras, como siempre les digo, qué lindo escucharlos cantar. Compañeros, compañeras, qué lindo vernos hoy. Compañeros, compañeras, qué lindo escucharlos cantar, como les decía recién, que estemos acá hoy, este 27 de octubre, antes que nada quiero agradecerle a un gran presidente de un club de fútbol como Nicola Russo de Lanús, que estemos acá hoy. Nicola, te va bien, le va bien a Lanús La mejor forma de combatir las sociedades anónimas en el fútbol es con presidentes como Nicola en los clubes.
También a los compañeros de Patria Grande, del Frente Renovador, a los compañeros intendentes del peronismo que están hoy acá, pero fundamentalmente a ustedes, que estén acá hoy, a esta hora, este martes. Yo también los quiero mucho y los amo, compañeros y compañeras, ya lo saben, siempre.
Estaba pensando recién, compañeros de Libres del Sur, también que veo la bandera ahí, compañeros. Estaba pensando cuando lo escuchaba a Néstor “¿ahora que digo?”. Pareciera que hubiera hablado ayer o anteayer, que esa claridad que tenía. Recuerdo mucho esos discursos en algunos lugares, muchos empiezan desde que él era intendente en la ciudad de Río Gallegos, intendente de una ciudad de 40.000 personas, 45.000 en ese momento, gobernador después de una provincia que no tenía ni siquiera un habitante por kilómetro cuadrado, y las ganas que le ponía, la fuerza que le ponía, el trabajo que le ponía, la vida que le puso.
En cada palabra que lo escuchaba había algo que no dejé de pensar nunca, incluso cuando lo veía como hijo, porque también lo soy, que era una palabra que lo atravesó toda la vida, que es la responsabilidad. Nunca, en ningún momento, nunca en ningún momento se alejó de las responsabilidades que decidía asumir cuando el pueblo así lo decidía. Responsabilidad como intendente de Río Gallegos, responsabilidad como gobernador de Santa Cruz y finalmente responsabilidad como presidente de todos los argentinos y argentinas.
Sin embargo, algunos piensan que la responsabilidad es no soñar, que la responsabilidad es no dar las peleas que hay que dar, que la responsabilidad es no imaginar una realidad diferente para su pueblo. Entonces, mirado en el tiempo y a 16 años de su partida, una mañana de un 27 de octubre del 2010, es hora también, un poco, de que hagamos un repaso. Hoy voy a estar un poco más largo que otras veces. Y si yo me quedo un poco, ustedes me ayudan y me empujan. No está mal pedir ayuda cuando se necesita. De dirigentes autosuficientes que no cambian nada, la Argentina está repleta. Hay que convocar a la gente a dar la pelea.

Pero, esa Argentina que encuentra a él, que a veces me hacía mirarlo como diciendo “¿qué está haciendo este tipo?” Yo lo veía con una pasión, con unas ganas, con un convencimiento absoluto de que podía sacar el país adelante. Y lo sacó. Y tenía algo formidable, que cuando lo escuchabas y estabas con él te convencía y vos salías de ahí sabía que lo iba a cambiar.
Pero me pasaba después que veía la realidad, prendía la tele y nuestro país parecía una proeza imposible. Que nunca más íbamos a tener una Patria tal cual la habíamos conocido ya a esa altura, más por relatos de nuestros abuelos y abuelas que por la experiencia del pasado reciente o el presente de esa época. Una Argentina que había terminado con el gobierno de De la Rúa repleta de muertos, de sangre, de desocupados, de endeudamiento, de argentinos y argentinas que querían trabajar y no encontraban dónde hacerlo, que los que trabajaban ganaban poco y nada y muchas veces la mayoría con ticket canasta, porque esa era la realidad de aquel momento, hasta que decidió asumir una responsabilidad y empezó a caminar.
Y yo miraba y con los patacones, compañero, también. 16 cuasimonedas o 15 había en el país más o menos. Y empezó a caminar y yo miraba los diarios y miraba las encuestas y aparecían un montón antes, un montón. Y el hombre aparecía ahí chiquitito 2,1 y te miraba y te decía “2,1”. A las dos o tres semanas después de alguna gira por el país volvía y nos encontrábamos y mostraba orgulloso que había crecido a cinco puntos y medio. Pero era un dirigente político que nunca dejó de ser militante y entendía que las cosas no se construyen de un día para otro. Desde allí, desde ese trajinar donde consumía vida pero despertaba poco a poco el interés de muchos argentinos y argentinas, fue viendo cómo las estructuras justicialistas intentaban con candidatos que finalmente no medían y finalmente esas estructuras, que aparte les quiero recordar hoy que estamos acá en el microestadio de Lanús hace 24 años, un congreso del peronismo no lograba ponerse de acuerdo y el peronismo marchaba una elección con tres listas. Recuerdo, para que tengamos la inteligencia en el presente, teniendo a Cristina que no nos vuelva a pasar lo mismo.
Entonces ahí fue el hombre a una elección y con apenas el 22% de los votos se metió en el balotaje y el resto es historia conocida por ustedes. Pero quiero también recordar a quienes lo acompañaron en aquella vez para que vea el tiempo la gente, cómo transcurre y cómo va ubicando a cada dirigente en cada lugar.
Néstor asumió como presidente, Scioli como vicepresidente (silbidos). Hay que ser vicepresidente de Néstor y terminar de bastonero de Milei, pero bueno. No, no, no, tranquilidad. Con Alberto como jefe de Gabinete, con Roberto Lavagna en Economía, después con Felisa Michelli con quien le pagaron al Fondo Monetario y con Miguel Peirano, con el Rafa Bielsa y Taiana en Cancillería, en Defensa con un lanusense al principio como Pampuro y después con Nilda Garré. En Interior con Aníbal Fernández, en Trabajo con el compañero Carlos Tomada, en Educación con el compañero Daniel Filmus. En el Ministerio de Planificación con el compañero Julio De Vido. Con Alicia Kirchner, en el Ministerio de Desarrollo Social, una ministra de Desarrollo Social que gobernó bajando los planes sociales y ayudando a generar trabajo en Argentina. Con esa invitación de Néstor en ese momento a los movimientos sociales de animarse a salir de una lógica circular de bolsas de comida y planes para volver a generar trabajo en Argentina y en ese momento histórico los movimientos sociales respondieron correctamente a la convocatoria del Gobierno y se pusieron a ayudar. Ese fue el momento que atravesaba la sociedad argentina, porque muchos se olvidan y piensan que fue soplar y hacer botella o coser y cantar. ¡Minga qué fue eso! Yo lo vi trabajar, lo vi no descansar, lo vi muchas veces llegar en el principio de su mandato buscando la manera de que su pueblo recuperara la autoestima porque estaba quebrado, porque en años y años habían convencido a los argentinos y argentinas que ellos eran el problema y no las políticas económicas que se aplicaban en el país.

Ese fue Néstor, incluso para todos estos economistas liberales que hay dando vueltas o algunos que por ahí entran a decir “che por ahí…” Ustedes saben porque fue uno de los mejores o el mejor de los peronistas, pero en el terreno de ellos también fue el mejor. ¿Saben cuál fue desde que se mide, después podemos, ya saben lo que opino del riesgo país y quién lo mide. Pero ustedes saben en qué momento la Argentina tuvo el riesgo país más bajo de su historia desde que se hacía esa medición? En enero del 2007, 184 puntos. En todos los terrenos, en la calle, en la economía, en la educación, en el trabajo, en la cultura.
Y supo leer el tiempo que le tocaba. Y también, gracias a Dios y al laburo que habían hecho las Abuelas de Plaza de Mayo, las Madres de Plaza de Mayo, Hijos y todas las organizaciones, que durante años habían bregado para que el argentino hubiera memoria, verdad y justicia, fue un presidente que encontró parte del trabajo hecho. Es parte de comprender la historia que el trabajo que hagamos todos los días como militantes, como ciudadanos, como compañeros y compañeras, va seguramente a encontrar a un presidente, a una presidenta que hizo como él, que encontró la puerta abollada por esos argentinos que lucharon para tener memoria, verdad y justicia y que tuvo el coraje de avanzar y de ser leal con su historia y con sus compañeros y compañeras de militancia. Mire por donde se lo mire, un presidente de puta madre.
Pero esto es 27 de octubre y así como hoy recordamos que partió hace 16 años, también hay alguien que hoy le trajo una lucecita de esperanza al pueblo argentino que cumple años hoy, el 27 de octubre, que es el compañero Lula da Silva. Vaya el saludo de esta militancia para ese compañero. Compañero que fue 7, y escuchen bien, 7 veces candidato a presidente, 7. Que perdió 3 y que ganó 4, que lo metieron preso y el PT no se dividió. Ningún dirigente del PT dejó de pedir por su presidente preso, ningún dirigente del PT pensó que era una oportunidad y que la allanaba el camino a la prisión del compañero Lula, por el contrario, fueron a elecciones con otro candidato y siguieron buscando la libertad y si alguien tenía dudas de por qué lo habían metido preso a Lula, si no les alcanzó la elección del 2022, creo que el balotaje del 2026 queda claro. Es difícil la construcción de dirigentes que tengan esa carga y ese simbolismo para sus pueblos, no es fácil. Por eso muchas veces, y nuestro continente lo demuestra, buscan sacar de la cancha aquellos dirigentes que del campo nacional, popular y democrático, no sólo representan un símbolo para su militancia, sino para todo su pueblo, piense como piense. Y cuando todos, muchos, creyeron que en la elección general era el principio del fin del compañero Lula, apareció el pueblo, emergió el pueblo. Batalló, le puso el cuerpo, representó y aquellos que no habían ido a votar, entendieron que las diligencias no son perfectas, pero que sí hay dirigentes que son mejores que otros para el interés de la mayoría. Hay que entender, y lo digo con total humildad como un argentino más que tiene esta oportunidad única de estar acá hoy con ustedes, de aquellos que se enojan y se alejan de la política, nada cambiarán. Que aunque no estén del todo contentos, que aunque no estén del todo representados, tienen que meterse adentro de la discusión del destino de sus vidas y de su Patria. Si el pueblo brasilero lo pudo hacer, no tengo dudas que el pueblo argentino también lo va a poder hacer el año que viene.
Creo que aparte… Ya que ustedes la nombran, vamos a hablar. Traerles primero el saludo y el abrazo de ella. Los quiere, los extraña, quiere caminar con su pueblo, quiere caminar los barrios, en esos barrios donde empieza a haber desesperanza, quiere caminarlos, quiere ir a abrazar a los argentinos y argentinas, castigados por un modelo económico agotado. Es un modelo económico agotado, sostenido artificialmente por el Tesoro de Estados Unidos. Allí, desde ese lugar donde mandaron un Embajador a pedir la prisión de Cristina y el partido judicial (inaudible), la metió presa. Ahí donde están escapando también los Bolsonaros ahora. Una guarida de fascistas. Seguramente el pueblo de Estados Unidos también va a cambiar ese gobierno y lo va a empezar a hacer el 3 de noviembre. Uno por uno van a ir cayendo los muñecos de la derecha, pero con militancia, con más democracia, con más amor, con más deseo, con más voluntad, no con odio.
Compañera, que todos los días, al igual que hizo Lula, que cumple 81 años hoy, Cristina tiene 8 menos, casi, que son 2 mandatos, digamos, si lo hacés bien. Pero que estudia, que lee sobre economía, sobre Inteligencia Artificial. Que a veces uno llega medio con las ganas ahí y te pega dos gritos y te dice “vamos a hacer esto” y “vamos a hacer lo otro”. A la que le han restringido las visitas para que no pueda ver a nadie. Hoy Cristina puede ver y tiene muchas más restricciones que los genocidas que torturaron seres humanos, que se apropiaron de bebés, que corrompieron la Argentina, que la dejaron con una monstruosa deuda externa, ese es el sistema judicial argentino. Esa Cristina que no sabés de dónde saca fuerza, que hoy cuando le mandé el video que vieron de Néstor, me decía “pero está diciendo cosas que decimos nosotros ahora”. Y claro, era la conducción. Ahora sos vos.
Bueno, en esta realidad que le toca vivir a nuestro pueblo, una Argentina devastada en su aparato productivo, cientos y miles de argentinos que día por día pierden el trabajo, otros argentinos y argentinas que ven cómo el salario cada vez le alcanza para menos, aún así el Presidente se ría en una verdadera falta de respeto con los ciudadanos y ciudadanas que le dieron el honor de gobernar el país. Sería bueno que en vez de faltarle el respeto a los argentinos y argentinas que la están pasando mal, reconozca los errores de sus extrañas teorías económicas y ponga al país otra vez en el rumbo correcto, porque hay muchos argentinos y argentinas que sufren. Se cree muy piola desde la Casa Rosada riéndose de su pueblo. Hay que entender la situación en la que está la Patria. Las familias muchas endeudadas, otras en mora y en próximo a caer, en no poder pagar. Las provincias argentinas ya este año tomaron más de 3.000 millones de dólares de deuda y hay mucho más grande. El país totalmente endeudado con el Fondo Monetario Internacional, con el Tesoro de Estados Unidos y con cuanto organismo multilateral de crédito haya en el mundo. Y el sector privado también endeudado.
Entonces, compañeros, compañeras, argentinos, argentinas, las familias están endeudadas, los estados provinciales están endeudados, la Nación está endeudada y algunos le reclaman aún mayor esfuerzo a lo que todos los días trajinan para ir al trabajo, los que aún lo tienen, por salarios miserables, por malos tratos patronales, atravesando la inseguridad y rezando que no le roben cuando van a trabajar. ¿Esta es la Argentina que queremos? Se los pregunto otra vez, ¿esta es la Argentina que queremos?
– No.
¿Esta es la Argentina que queremos?
– No.
Bueno, primer punto de síntesis para la unidad. Vamos, compañeros. Vamos, compañeras. Ahora, a los trabajadores y trabajadoras argentinas que están perdiendo su recibo de salario y los están llevando al monotributismo o al desempleo, que cada día ganan menos ¿a ellos les vamos a pedir el esfuerzo? Desde que se fue Cristina Fernández de Kirchner de la Presidencia Argentina, nadie ha puesto más que los trabajadores y trabajadoras para sacar la Patria adelante. Los convocaran Macri, Alberto Milei, los laburantes siempre van para adelante. Y es hora que el esfuerzo lo hagan los que más tienen y no aquellos que vienen siendo saqueados desde hace 10 años. Porque en la Argentina hay un problema de ingresos. De ingresos. Yo creo que ese va a ser un acuerdo en el peronismo indiscutible. Hay que mejorar los ingresos de las familias argentinas, hay que mejorar los salarios, hay que mejorar los haberes y pensiones de nuestros jubilados y jubiladas que tanto han hecho para hacer grande nuestro país.

Pero no es gratis, compañeros y compañeras. Y la prueba de que no es gratis, que tu pueblo viva mejor de lo que vive hoy, que tu pueblo pueda realizarse en la vida, también hace que los dirigentes y mucho más a un presidente o una presidenta deban ponerle límites al poder económico. (le gritan “al poder judicial”) Ese es el abogado del poder económico, el poder judicial. Buen abogado tiene el poder económico.
Porque si los salarios no mejoran, si el consumo se cae, ¿de qué capitalismo nos vienen a hablar? Si una de las bases del capitalismo es el consumo de las sociedades. Y cada vez se consume menos y se acerca la Noche Buena y se acerca el “Año Bueno”, el Año Nuevo, ojalá sea bueno. Ojalá sea bueno realmente para todos y todas.
Estas cosas son también por las que hoy Cristina no puede estar acá y yo no puedo estar ahí, qué es donde estaría si ella estuviera acá, con los compañeros y con la militancia como hice siempre. No me gustan los cócteles, no me gustan las alfombras rojas, no me gusta el chichoneo y la vanidad la llevo bien gobernada. Entonces, (inaudible del público) Carlos Fernández, bien.
Hemos visto también cómo ese salario es devorado por el precio de las tarifas. Tarifas de luz y gas que se vuelven impagables. Tarifas de luz y agua. Parece mentira que aún, y miren que esperé unos cuantos días, no se haya levantado la voz por la privatización de Aguas Argentinas, de AySA. Esa AySA que recuperó Néstor Kirchner porque en el conurbano bonaerense no había cloacas de agua potable y hubo que meterle pata durante años para llevar un poquito más de dignidad a las barriadas. Parece mentira que hoy incluso dando ganancias la privatizan. Como también hicieron lo mismo con Profertil en YPF, una vergüenza lo que ha hecho este gobierno regalando Profertil. Pareciera que aquellos que andan todo el día señalando los diferentes tonos de transparencia de los dirigentes están muy motivados o distraídos, vaya a saber qué, para contarles esta cosa a nuestro pueblo.
Todo esto que vamos viendo necesita de dirigentes que no tengan miedo. Necesita de un pueblo que comprenda que cuando un dirigente lo defiende lo van a atacar de una manera metódica y que cuando no lo puedan quebrar anímicamente lo van a querer meter en cana como hicieron con Cristina. No, ya no esperan tener un dirigente que gobierne para la gente.
Entonces compañeros y compañeras, una Argentina que ve a sus pymes cerrar esos argentinos y argentinas que invirtieron en su país, que daban 10, 15, 20 puestos de laburo para generar trabajo para producir, van cerrando, los van quebrando. Da pena ver cada vez que hay una oferta de 20 o 30 puestos de laburo a 5.000 o 6.000 argentinos haciendo fila en algo que se asemeja más a un remate, a ver quién acepta ganar menos para conseguir un puesto de laburo. Eso no puede pasar en un país como el nuestro. En un país rico, en un país que festeja un superávit comercial, que claro que es correcto tener superávit comercial, pero ¿para quién es el superávit comercial en la Argentina?
No, el peronismo, Cristina, no recuperaron Vaca Muerta para esto. Hoy la mitad del superávit comercial argentino se explica por Vaca Muerta, que está llegando al millón de barriles diarios. Sin embargo tener la segunda reserva de shale gas, la cuarta de shale oil de petróleo en el país, pareciera que sólo sirve a manos extranjeras y a una crema de petroleras en Argentina y nada llega a la gente. Vaca muerta debería representar uno de los ejes nodales para el desarrollo argentino, con gas barato para sus empresas, para que puedan producir, para que puedan crecer. Argentinos y argentinas pagan el mismo precio de la nafta que países que no producen una gota de petróleo. Ni una ventaja para el pueblo argentino donde Dios puso los recursos naturales. En litio, en el norte argentino lo mismo. Se va granel y poco se hace con él aquí.
Un país al que Néstor Kirchner puso otra vez en el sendero recuperando el espacio radioeléctrico y creando Arsat y que puso satélites, satélites a volar. Miren si ese litio, que es esencial y todas esas tierras raras y ese cobre que tenemos. Pero es un país que tiene la derecha más extraña del mundo. Una derecha que no cree en su país, que no cree en su bandera, que no cree en los argentinos y argentinas. Algunas derechas son nacionalistas en otra parte del mundo. Esta es entreguista, cipaya y da vergüenza ver al Presidente argentino cada vez que ve al Presidente de Estados Unidos ir corriendo y saltar como un koala para abrazarlo.
Petróleo, gas, litio, uno de los mayores reservorios de agua dulce del mundo, una potencia en alimentos para un pueblo que cada vez come menos. Entonces creo que esa situación de nuestros recursos naturales nos lleva a una conclusión: el próximo gobierno deberá defender los recursos naturales que Dios puso en nuestra tierra y ponerlos no sólo en función de generar rentabilidad, sino también de que la gente viva mejor.
Eso era Vaca Muerta en nuestra cabeza, eso fue la cabeza de Cristina y hoy veo a todos estos festejando un superávit económico por el que no hicieron nada. Fue el peronismo el que recuperó YPF y fue el peronismo también el que con un impuesto a las grandes fortunas construyó el gasoducto. Sé que esa parva de gente no va a olvidar que fuimos y fuí y que impulsamos desde la Cámara de Diputados y como jefe de bloques de impuestos. También sé que ya no le vamos a pedir más sensibilidad al poder económico, pero lo que tiene que ser es inteligente. Uno de los mayores beneficiarios finalmente de ese gasoducto y de Vaca Muerta son los mismos de siempre del poder económico. En la Casa Rosada debe haber un argentino y una argentina que vuelva a articular los intereses contrapuestos y arbitrar en favor de la mayoría también. Si en la Casa Rosada hay un empleado del poder económico de potencias extranjeras, ¿qué le queda al pueblo? El pueblo tiene que tomar el toro por las astas. Tiene que ser el protagonista de una nueva Argentina. Tiene que ser el protagonista de su propio destino. Tiene que ser el protagonista que recupere la educación para sus hijos e hijas. Tiene que ser el protagonista que vuelva a poner al ser humano en el centro de la acción política y la gestión pública. Si no, si no pasará como dijo Néstor. Y no se puede decir cualquier cosa para ganar una elección. Porque muchas veces, se acercan las elecciones y de la boca de muchos brotan “no, la gente está mal, tiene que ganar más”, “esto así, esto asá”, como hago yo cuando miro a Racing por la tele. No voy a hablar del tema. Hay que preguntarles cómo. Y nosotros tenemos una idea para proponer de cómo y para discutir y debatir en el seno del campo nacional y popular. Una de esas ideas es que los que más ganan, más pongan. Es sencillo, es fácil.
Ahora bien, nosotros hablamos y lo decimos como justicia fiscal para el equilibrio social. Vieron que de repente hubo un momento que muchos hablaban del equilibrio fiscal, el equilibrio fiscal. Se escucha menos porque ahora es un país que en un mes técnicamente va a estar en recesión. Tres años después de Javier Milei, la Argentina entra en recesión. Tres años después de Néstor Kirchner, la Argentina cancelaba la deuda con el Fondo Monetario Internacional. Miren qué distintos somos. Para los que dicen que los políticos son todos iguales. Los que dicen que “los políticos son todos iguales”, son los primeros militantes de Javier Milei y de Mauricio Macri.
Pero no es una tarea fácil, hay que tener coraje, hay que prepararse, hay que organizar, hay que convocar, hay que convocar al pueblo a discutir y a debatir. Hay que abrir las puertas de todas las básicas de par en par y de todos los lugares que tengamos, que vengan a discutir. Demos la discusión política, la verdad histórica nos asiste y el presente realmente es lamentable, pero tenemos por delante también un futuro que nos convoca. Porque no va a ser fácil que el poder económico retroceda en las posiciones de rentabilidad que obtiene, va a necesitar un enorme esfuerzo de la gente, una enorme vocación de participación, una enorme entrega, poner el cuerpo como hizo un hombre de 81 años en Brasil para evitar que la derecha fascista se hiciera de su gobierno. Como hace la compañera Cristina, la que no la pueden quebrar, la que todos los días lucha, se prepara porque tiene la convicción de que si vuelve a tener la oportunidad de ejercer sus derechos políticos, tiene la vocación de representar a los argentinos y argentinas. Es ella. Porque lo que suele pasar…
Esa Cristina, que sabe muy bien lo que es pararse de manos con el poder económico. Esa Cristina que sabía que por defender a sus argentinos, a los argentinos y argentinas, por defender la industria, porque muchas veces… Y nunca más permitamos que nos digan que no queremos empresarios y empresarias, no hay crecimiento más formidable en la Argentina de cantidad de empresas creadas que entre el 25 de mayo del 2003 y el 9 de diciembre del 2015. ¿Cómo el peronismo no va a querer empresarios si quiere trabajadores y trabajadoras? Lo que no queremos es empresarios que esclavicen y exploten a los argentinos y argentinas. Que no se hagan los distraídos, que no se hagan los distraídos porque termina pasando de cara a lo que vendrá en la Argentina el año que viene, que muchos quieren ocupar el lugar que tuvo Cristina en la Casa Rosada, pero saben muy bien que si gobiernan para los argentinos y argentinas, también cuando concluyan sus mandatos irán por él y no quieren ocupar el lugar que ocupa Cristina hoy. No quieren, tienen miedo muchos y muchas. Necesitamos dirigentes y dirigentas que tienen la experiencia que tienen. Es cierto, que tengan la vitalidad que tienen como tiene ella, pero sobre todo que tengan el coraje, la decisión, el corazón de cuidar a los argentinos y argentinas.
Miren, si hay algo que siempre voy a destacar de Néstor es que nunca fue fuerte con los débiles, fue fuerte con aquellos que le hacían daño a la gente. Estos presidentes que hemos tenido, que son fuertes con los débiles, que son como la leyenda del Malinche, que viven de esa manera y que esperan ganar elecciones para después decirle a la gente: “mirá, no puedo”. Hay que romper la inercia conformista de los dirigentes con miedo y darle lugar a los compañeros y compañeras que tienen la voluntad de pasar por lo que haya que pasar para defender a la gente.
A esta altura y a 3 años del gobierno de Milei, ya está todo dicho con una economía prontamente en recesión, ya no hay más que discutir, pero los peronistas nos hacemos cargo de todo y lo voy a hacer acá porque hay mucha bla bla por todos lados. Bla bla, bla bla. ¿Los escuchan? Claro que nos hacemos cargo de Alberto Fernández y ese gobierno. Porque tomamos la decisión que había que tomar, porque había que ganar. Porque Cristina siempre fue una mujer responsable, porque fuimos a convocar a muchos que nos habían desconocido en el 16, el 17 y el 18 para construir una victoria popular. Nuestro pecado quizás haya sido recordarles siempre a aquellos que fuimos a buscar que nosotros construimos una unidad no para ganar una elección, sino para hacer crecer a nuestro pueblo y la Argentina.
Y así, y así, y así, y así como nos hacemos cargo de ese gobierno, es hora que los Saguier, los Magnetto y los Rocca se hagan cargo de Milei porque ahora se empiezan a hacer los distraídos. Ahora van a ver cómo le van a entrar a dar, porque van a buscar cambiar de presidente pero no de modelo económico y esto la Argentina ya lo vivió en el año 99 y terminó en la peor de las tragedias. Está en manos del pueblo argentino evitar una nueva tragedia, está en manos del pueblo argentino de su futuro, está en manos del pueblo argentino de que suceda aquello que quiere. No sucederá sin compromiso, no sucederá sin participación.
Necesitamos una educación que contenga a argentinos y argentinas. Nosotros lo venimos discutiendo y debatiendo y aquellos que estén interesados, los invito a que se acerquen a los congresos Imaginar y Transformar donde se juntan muchas argentinas y argentinos a discutir el futuro de la educación, donde se discute la jornada completa, donde se discute qué vamos a hacer con la tecnología en las aulas. Y gracias a Dios, después de tanto bregar, gracias a Dios se empieza a extender una lógica racional. Después del encandilamiento y la fascinación que hubo con las tecnologías, por ahí si lo decimos en Argentina nos miran torcidos, pero lo escuchaba a Lula en Brasil decir aquello que muchos venimos diciendo en la Argentina: la tecnología al servicio del hombre y de la mujer, no la mujer y el hombre al servicio de la tecnología. Como decía Perón: la economía al servicio del hombre y del trabajador y la trabajadora, y no el trabajador y la trabajadora al servicio del poder económico.
Yo les quiero agradecer esta jornada, esta oportunidad de hablar con ustedes en este día, espero que podamos entre todas y todos los que estamos acá, que somos un puñado, y esos millones de argentinos y argentinas que están afuera, ponernos de acuerdo para sacar nuestro país adelante. Y les voy a decir algo, ustedes saben que yo no hablo en primera persona, pero les voy a decir lo que quiero y pienso y creo que queremos. Yo no vi a mi viejo consumirse a los 60 años para sacar a la Argentina adelante por nada. Todavía hoy me da ganas de que hubiera conocido a sus nietos. No llegamos hasta acá cuando los tengo que llevar a ver a Cristina porque no puede salir mientras lo veo al impune de Macri, irse con una novia a Mykonos o a festejar el cumpleaños de 15 su hija en París después de haber endeudado a la Argentina en 60.000 millones de dólares sin que todavía un mísero fiscal y juez de la Argentina haga algo. Por el contrario, no hay mayor símbolo de impunidad en la Argentina que Mauricio Macri.
Para colmo cuando hablábamos de recursos naturales tenemos tres tristes personas encerradas en un despacho de robles y algarrobo que dejaron a un país con litio, gas, petróleo, octavo, séptimo, depende cómo lo miren en extensión del mundo, sin ley de tierras. Esos son los que están decidiendo hoy en la Argentina sin que nadie los vote, con cargos vitalicios de los que se sirven para extorsionar la voluntad popular y torcer el destino que el pueblo marca en una elección. Que no pagan impuestos, que no rinden explicaciones ante nadie. A eso se dedican.
No llegamos hasta acá para doblegarnos, no llegamos hasta acá para quebrarnos y aún así vengan degollando, no les vamos a aflojar un tranco de pollo, pero no porque seamos corajudos y valientes, sino que cuando uno asume la voluntad de representar, no lo hace con beneficio de tiempo e inventario, lo hace para toda la vida. Yo quiero una Argentina diferente, queremos una realidad diferente, queremos construirla, estamos para eso. Y lo digo desde un lugar, como les decía recién, a veces personal, que no suelo hacerlo, pero mi único acuerdo, y esto corre por mí, es con ustedes, con los trabajadores y con las trabajadoras argentinas y con el pueblo argentino.
No vamos a bajar la voz jamás como no lo hicimos, vamos a dar todas las batallas y peleas que haya que dar, porque aparte tenemos que entender como pueblo que nos han dividido y nos han separado artificialmente. La recesión económica, los despidos, no miran a quién votaste, no miran a quién elegiste, te cae por la cabeza. Hay que tener la inteligencia suficiente para desprendernos de los prejuicios y para entender que los argentinos y argentinas, tenemos una nueva oportunidad de mirarnos a los ojos, abrazarnos, cuidarnos, ejercitar ese mandato que es el amor al prójimo. Discutir, debatir vehementemente, férreamente, pero lo que no puede ser es que hayan dirigencias entreguistas que entregan a un pueblo a la podredumbre, al oprobio y a la ignominia y al desamparo de no tener laburo, de no tener un pedazo de tierra donde edificar su vivienda.
Tiene que haber en la Argentina un gran debate y discusión. Allí donde un argentino edifica su futuro, donde levanta sus primeros 40 ó 60 metros cuadrados para tener uno o dos dormitorios, un baño y una cocina, tiene que poder volver a proyectar su vida para un día agregarle un quincho. No como ahora que no se ven en los barrios de la Argentina y la estamos recorriendo, no se ve ninguna montaña de arena fuera de la casa. Nadie está haciendo un piso, un techo o agregando unos metros cuadrados porque viene un nuevo integrante a la familia, porque se va cayendo la calidad de vida. Porque no podés cambiar el auto cada 3, 4 años, sino que hasta por ahí lo tenés que vender para comprar medicamentos porque te sacaron los medicamentos gratis del PAMI mientras la industria del laboratorio funciona, factura cada vez más. En Argentina se venden menos medicamentos y los laboratorios ganan más.
Ni hablar de los argentinos y argentinas que se quedaron sin prepaga y que ahora recurren a ese Estado que está haciendo lo que puede con los pocos recursos que le quedan para que sus hospitales públicos y las salitas de auxilio de muchos de los intendentes puedan aunque sea brindar un poco de salud y un poco de dignidad.
Esa es la Argentina que nos están dejando los que se pasaron durante 12 años señalándonos con el dedo de cómo había que hacer las cosas. Pues bien, van 10 años, se han sacado las ganas y las han hecho, ¿y dónde están los resultados para las mayorías populares? En ningún lugar, el superávit comercial es para unos pocos, Vaca Muerta es para unos pocos. El futuro no puede ser para unos pocos, el pueblo debe ponerse valor, queremos una Argentina grande que vuelva a caminar de la mano. Que discuta, que debata.
Una Argentina que crea en la educación, que se encuentre en las escuelas, en los centros culturales, en las calles. Tenemos que recuperar otra vez el sentido de soberanía y del ser nacional. Este es nuestro país, con lo bueno y con lo malo que tiene.
Este es nuestro país, donde nacimos, nuestra tierra, nuestro idioma, nuestra idiosincrasia, nuestro acervo popular. Esta es nuestra Patria, ¿la vamos a defender? Así vamos mal, ¿la vamos a defender? (Responde la gente: ¡Sí!) ¿Vamos a trabajar para que un argentino y una argentina llegue a la Casa Rosada para defender a su pueblo? (Responde la gente: ¡Sí!) ¿Vamos a dejarnos el cuerpo y la piel para cambiar este destino? (Responde la gente: ¡Sí!) ¿Vamos a liberar a Cristina? (Responde la gente: ¡Sí!) ¿La vamos a hacer presidenta? (Responde la gente: ¡Sí!). Gracias compañeros, los quiero mucho.






