Se acercaba la hora señalada para dar comienzo a la segunda Marcha del Orgullo Antifascista y Antirracista LGTBQI +. Desde un camión, sonaba la banda Fama y guita, que invitaba con sus letras a la resistencia antifascista y anticapitalista.
Se alinean columnas de Orgullo y Lucha, la más nutrida de las organizaciones del colectivo, y la CHA, que se posicionaron detrás de la Columna Mostri. También movieron Jubilados Insurgentes, algunos referentes de organismos de derechos humanos, como Charly Pissoni, y los partidos de izquierda.
Hubo poca presencia del peronismo organizado fuera de lo identitario. Patria Igualitaria estuvo presente. No se vieron las columnas de la CGT, CTA ni demás espacios sindicales.
La segunda Marcha del Orgullo sucedió. Lejos de la ira organizada que el año pasado le marcó la cancha al gobierno de Javier Milei, pero se hizo y era necesaria.
Fue el resultado de un proceso de construcción y respuesta a las políticas que, desde el poder, se instalan. Con las contradicciones propias de un momento donde la falta de conducción o instancias representativas se hace evidente.



No fue una fiesta, no hubo escenarios ni artistas destacados. Si mucha “gente suelta”, independientes y huérfanos de toda representación política organizada de manera tradicional.
Consignas fuertes y claras. Quedan preguntas: ¿Interpelan? ¿Movilizan? ¿Nuclean?
Sin la masividad del año pasado pero con la certeza de su necesidad. Así sucedió esta segunda marcha. Con una crisis de representatividad de lo identitario como punto que articule, dispersan, dinamitan esa misma propuesta con una pluralidad de voces, cuerpos y experiencias. Artistas del under, transformistas, cuerpos que no encajan en las etiquetas propuestas por la heteronorma marcharon junto a los cuerpos hegemonía que el mercado gay propone en el menú de Grinder junto a los jubilados y les migrantes.
Multiplicadas y complejidad. Un desafío que aún no sabemos hacia dónde se direcciona, pero que marcha, ocupa el espacio abandonado de las calles. Si fue y sucedió la segunda Marcha Federal del Orgullo Antifascista y Antirracista LGTBQI +, este es su valor.
• El autor es militante de la Asamblea Antifascista y Antirracista LGTBQI de José C. Paz.






