El diputado nacional Máximo Kirchner repudió este sábado el ataque militar de Estados Unidos contra Venezuela y advirtió sobre los intereses económicos que, a su entender, están detrás de la ofensiva encabezada por Donald Trump. “Hoy es el petróleo, ¿qué sigue?”, se preguntó el legislador en un mensaje difundido a través de sus redes sociales.
En una publicación realizada en su cuenta de Instagram, Kirchner condenó “los bombardeos en territorio venezolano y la captura de su presidente Maduro en manos de Trump”, y sostuvo que se trata de “una clara violación al derecho internacional”.
“No buscan la paz, ni defienden la democracia. Solo les interesan los bienes naturales que posee una región a la que buscan colonizar”, afirmó el diputado, en un pronunciamiento que se sumó a las expresiones de rechazo registradas en las últimas horas por parte de dirigentes políticos y organizaciones sociales de la Argentina y de la región.
El posteo estuvo acompañado por una imagen con declaraciones públicas de Donald Trump, fechadas el 18 de diciembre de 2025, en las que el presidente estadounidense hizo referencia explícita a los intereses petroleros en Venezuela. “Estamos recuperando tierras, derechos petroleros, todo lo que teníamos. Nos lo arrebataron porque teníamos un presidente que quizá no estaba atento. Lo queremos de vuelta. Nos quitaron nuestros derechos petroleros. Teníamos mucho petróleo allí. Como saben, echaron a nuestras empresas y lo queremos de vuelta”, decía la cita reproducida por Kirchner.
Para el diputado nacional, esas palabras dejan en evidencia que la ofensiva militar no responde a razones humanitarias ni democráticas, sino a la disputa por los recursos naturales venezolanos, en particular el petróleo.
La reacción de Máximo Kirchner se produjo en el marco de una creciente condena internacional al ataque estadounidense contra Venezuela, ocurrido en la madrugada del sábado, que fue calificado por distintos gobiernos y referentes políticos como una grave violación a la soberanía del país y un peligroso antecedente para la estabilidad regional.
Rechazo internacional
Horas después del brutal bombardeo estadounidense sobre Caracas y del posterior secuestro del presidente venezolano Nicolás Maduro, comenzaron a multiplicarse las reacciones internacionales de condena a la ofensiva lanzada por Washington durante la madrugada de este sábado, considerada por distintos gobiernos y dirigentes políticos como una grave violación a la soberanía de Venezuela y al Derecho Internacional.
Uno de los pronunciamientos más enfáticos fue el del presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, quien afirmó que “los bombardeos en territorio venezolano y la captura de su presidente sobrepasan una línea inaceptable”. A través de su cuenta en la red social X, el mandatario brasileño sostuvo que esas acciones “representan una afrenta gravísima a la soberanía de Venezuela y un precedente extremadamente peligroso para toda la comunidad internacional”.
En América Latina, el expresidente de Bolivia Evo Morales repudió el ataque al calificarlo como “una brutal agresión imperial que viola la soberanía de Venezuela”, mientras que el presidente de Colombia, Gustavo Petro, manifestó públicamente su preocupación por la escalada militar en la región.
Desde Chile, el presidente Gabriel Boric expresó su “preocupación y condena por las acciones militares” de Estados Unidos en territorio venezolano, y advirtió sobre las consecuencias regionales del uso unilateral de la fuerza.
“China está profundamente consternada y condena enérgicamente el flagrante uso de la fuerza por parte de Estados Unidos contra un Estado soberano y la acción contra su presidente”, dijo hoy sábado un portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores chino.
Desde Moscú, el Gobierno ruso expresó su rechazo a la ofensiva estadounidense mediante un comunicado de su Cancillería. En el texto, atribuido al presidente Vladimir Putin, se advierte que “los pretextos que se aducen para justificar tales acciones son infundados”, y se cuestiona duramente el uso de la fuerza contra un Estado soberano.
El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, difundió un comunicado en el que reclamó la “desescalada” del conflicto y exigió “respetar el Derecho Internacional y los principios de la Carta de las Naciones Unidas”. En la misma línea, el exdirigente español Pablo Iglesias denunció que el ataque tuvo como objetivo “robarle el petróleo e imponer un gobierno títere”.
A nivel comunitario, el presidente del Consejo Europeo, António Costa, aseguró que la Unión Europea sigue la situación en Venezuela “con gran preocupación” e instó a una salida diplomática. “La Unión Europea hace un llamamiento a la desescalada y a una resolución basada en el marco del Derecho Internacional y de los principios consagrados en la Carta de las Naciones Unidas”, escribió en la red X.
Las reacciones se produjeron luego de que el propio presidente estadounidense, Donald Trump, confirmara la operación militar y la detención del mandatario venezolano, un hecho que profundizó la conmoción internacional y reavivó las alertas sobre una escalada de consecuencias imprevisibles en América Latina.






