Nuevo capítulo de “Las marcas de la dictadura”, la serie de podcast de la AM530, la radio de las Madres.
En la serie de podcast de la AM530 sobre “las marcas de la dictadura”, que pone en cuestión los efectos del terrorismo de Estado que aún persisten a 50 años del golpe cívico militar, llegó el momento de analizar las continuidades y rupturas en el Poder judicial.
La falsa administración de justicia, que funcionó a pleno entre 1976 y 1983 bajo el régimen cívico militar, pretendió blindar de legalidad al gobierno genocida. Funcionarios judiciales que fueron parte de la maquinaria criminal continuaron en sus cargos bien entrada la democracia, robusteciendo una corporación garante de impunidad.
Para analizarlo, en esta producción se convocó a varios de los más prestigiosos especialistas: al abogado y periodista Pablo Llonto, reconocido querellante en causas de lesa humanidad; al destacado penalista y profesor universitario Alberto Binder; y al exmagistrado Carlos Rozanski, que llevó adelante emblemáticos juicios contra genocidas en la provincia de Buenos Aires.
También participó la querida jueza María del Carmen Roqueta, que condenó a perpetua a Jorge Rafael Videla en la causa por el plan sistemático de robo de bebés durante la dictadura.
Fue su última intervención pública: Roqueta falleció semanas después de la entrevista.
Este capítulo es un homenaje a su coraje y compromiso. Y a la necesidad de volver a denunciar, cuantas veces sea necesario, las parábolas de complicidad que van desde el rechazo de hábeas corpus ante la desaparición de miles de personas a la persecución de dirigentes políticos en tiempos del lawfare. La prisión y proscripción de Cristina Fernández de Kirchner es la muestra más cabal de hasta dónde puede llegar la “familia judicial” guardiana y parte de los interés del poder real de la Argentina.
Pero Justicia es otra cosa.
Ya lo dijo Marita Roqueta: “Justicia es poner paz donde hubo dolor”. Que así sea.






