Estos apuntes describen muy brevemente la génesis, evolución y reactivación del concepto de «campaña antiargentina» como un dispositivo retórico y tecnológico estructural de los modelos económicos de derecha neoliberal en la Argentina. Se sostiene que este constructo funciona como un mecanismo de cohesión ideológica abstracta en el plano de la superestructura discursiva y digital. Su objetivo es edificar una unificación imaginaria de la población de manera concomitante con un proceso material de desarticulación, extranjerización y fragmentación estructural del Estado-Nación, aquí caracterizado bajo la categoría analítica de tupacamarización. A través de un abordaje histórico-comparativo, se demuestra la línea de continuidad entre el programa fundacional de la última dictadura cívico-militar (1976-1983) conducido por José Alfredo Martínez de Hoz y su capítulo contemporáneo bajo la gestión libertaria y el denominado «Plan Caputo».
El dispositivo de la «campaña antiargentina»: Unificación imaginaria y tupacamarización estatal desde la dictadura militar al experimento libertario
MATRIZ HISTÓRICO-ANALÍTICA┌────────────────────────────────────────────────────────────────────────────────────────────────────────┐│ DE MARTÍNEZ DE HOZ AL PLAN CAPUTO: LA DIALÉCTICA DEL DESMEMBRAMIENTO │├───────────────────────────────────┬────────────────────────────────────────────────────────────────────┤│ DISPOSITIVO SUPERESTRUCTURAL │ DISPOSITIVO DE ACUMULACIÓN MATERIAL ││ (Unificación Imaginaria) │ (Tupacamarización / Desmembramiento Estructural) │├───────────────────────────────────┼────────────────────────────────────────────────────────────────────┤│ • 1978: "Los argentinos somos │ • Apertura comercial asimétrica, desindustrialización y ││ derechos y humanos". │ génesis del endeudamiento externo crónico (De USD 8.000M a ││ • Cierre de filas local ante la │ USD 45.000M). ││ crítica externa o de la CIDH. │ • Convalidación del Terrorismo de Estado como garante del ││ • Rol editorial de Atlántida. │ programa de reconfiguración económica regresiva. │├───────────────────────────────────┼────────────────────────────────────────────────────────────────────┤│ • Actualidad: Nacionalismo │ • Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI y ││ digital y "Fuerzas del Cielo". │ Súper RIGI): Enclaves coloniales primario-exportadores. ││ • Criminalización de la │ • Flexibilización ambiental, "inocencia fiscal", libre ││ disidencia («kukas», «chorros»).│ disponibilidad de divisas y sujeción al capital financiero. │├───────────────────────────────────┴────────────────────────────────────────────────────────────────────┤│ SÍNTESIS: La exacerbación del patriotismo abstracto en el ecosistema digital opera como la anestesia ││ social necesaria para consumar el desguace y la subordinación geopolítica del territorio. │└────────────────────────────────────────────────────────────────────────────────────────────────────────┘
1. Marco Teórico: Unidad Abstracta frente a Disolución Concreta
En la ciencia política contemporánea, el recurso al chovinismo defensivo o al nacionalismo reactivo ha sido profusamente documentado como un mecanismo de legitimación en contextos de crisis orgánica. Cuando los lazos reales de la comunidad nacional —el empleo regulado, el acceso a la infraestructura pública, la integración territorial y la movilidad social ascendente— son pulverizados por políticas de shock, el Estado requiere de una instancia de compensación psicológica colectiva [^1].
La «campaña antiargentina» emerge entonces no como una simple anomalía comunicacional, sino como una sofisticada técnica de gobernanza orientada a suturar imaginariamente las grietas de una sociedad en proceso de disolución. Al postular un afuera amenazante y conspirativo (sean los organismos de derechos humanos en el siglo XX, o el «globalismo colectivista» en la actualidad), el discurso oficial exige un alineamiento ciego bajo las banderas del régimen, transformando la capitulación económica en un acto de resistencia patriótica.
2. Los Indicadores Cuantitativos: El Ciclo de Deuda y Fuga
La base material que sostiene la necesidad de este dispositivo retórico es la transferencia sistemática de recursos a través de la desregulación financiera, la toma de deuda y la consecuente fuga de divisas.
El Período 1976-1983 (Plan Martínez de Hoz) [1]
-
- La Deuda Externa: Recibida en aproximadamente USD 8.000 millones en 1976, la deuda pública se multiplicó por casi seis veces, alcanzando los USD 45.000 millones hacia fines de 1983 [^2]. La estatización de la deuda privada en 1982, bajo la conducción de Domingo Cavallo en el Banco Central, consolidó la transferencia de los pasivos de los grandes grupos económicos hacia el conjunto de la sociedad. [1]
- La Fuga de Capitales: La eliminación de los controles de cambio («la tablita cambiaria») permitió que los dólares ingresados por el endeudamiento público se canalizaran directamente hacia la formación de activos externos de residentes. Estimaciones históricas calculan que más del 70% de la deuda contraída durante el Proceso se fugó del circuito productivo legal [^3].
El Período Contemporáneo (Plan Caputo)
-
- La Deuda Pública: Bajo la gestión libertaria de Luis Caputo, la deuda bruta de la Administración Central ha continuado una dinámica de expansión constante debido a la capitalización de intereses, la emisión de nuevos títulos de deuda para rescatar pasivos del Banco Central (traspaso de pases a letras del Tesoro como las LECAPs y BONCAPs) y los acuerdos de refinanciación con organismos multilaterales, superando récords históricos nominales en torno a los USD 460.000 millones [^4].
- La Fuga y Extranjerización (RIGI y Blanqueo): El marco normativo del RIGI y las sucesivas prórrogas del régimen de regularización de activos («blanqueo» con inocencia fiscal) legalizan un canal de flujo financiero asimétrico. Al otorgar libre disponibilidad de divisas a las grandes inversiones a partir del tercer año, el esquema de incentivos prevé constitucionalmente la no obligación de liquidar los dólares en el mercado interno, lo que equivale a una fuga legal y anticipada de la renta extraordinaria, estrangulando las reservas del Banco Central [^5].
3. La Tupacamarización de la Nación: El Descuartizamiento Material
Mientras la población es interpelada a unificarse ficticiamente en una batalla cultural abstracta, las políticas macroeconómicas operan como caballos que tiran de las extremidades del Estado-Nación hasta desmembrarlo:
-
- El desmembramiento legal y geográfico (RIGI): El Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI), junto a su extensión hacia normativas de mayor blindaje jurídico («Súper RIGI»), fragmenta el territorio en enclaves coloniales de carácter puramente extractivo. Estas zonas (el país del litio, el agro minero, los nodos energéticos) operan bajo un estatus de cuasi-extraterritorialidad, gozando de estabilidad fiscal por décadas, exenciones aduaneras absolutas y el derecho a la prórroga de jurisdicción en tribunales extranjeros, lo que vacía de contenido la soberanía jurídica nacional [^6].
- La amputación del aparato productivo interno: Al consagrar la libre importación de insumos terminados sin aranceles para los megaproyectos y asfixiar el mercado interno vía devaluación y caída del salario real, el modelo destruye el entramado de pequeñas y medianas empresas (PyMEs). Este sector históricamente funcionaba como el elemento aglutinador del empleo y de las cadenas de valor intraprovinciales.
- El estrangulamiento cambiario y financiero: La concesión de la libre disponibilidad de divisas a las corporaciones transnacionales priva al Banco Central de la capacidad de acumular reservas genuinas. Esto encadena de manera estructural las decisiones macropolíticas a las exigencias del capital financiero internacional y a los dictados de los organismos de crédito multilaterales, profundizando la vulnerabilidad externa.
- La estratificación y segregación biopolítica: La pauperización planificada de las mayorías es gestionada a través de un discurso oficial que segmenta la pirámide social. Se instituye la categoría metafísica de la «gente de bien» como la única porción de la ciudadanía con derecho a la inclusión, mientras se deshumaniza y criminaliza a la disidencia o a los sectores postergados bajo los epítetos de «kukas», «chorros» o «delincuentes». Esta adjetivación opera como un dispositivo de disciplinamiento que busca obturar la solidaridad de clase y la movilización colectiva [^7].
4. Análisis Semiótico Comparado de la Propaganda de Estado
La legitimación de este desguace requiere de una transmutación del sentido. El abordaje semiótico evidencia cómo mutaron las plataformas de propaganda, manteniendo intacto el núcleo de la inversión de la realidad.
Las Editoriales de la Dictadura: El papel de Atlántida (Gente y Para Ti)
En 1978, ante la fuga de divisas y el horror ocultado a metros de las canchas del Mundial, la retórica se asentó sobre la solemnidad moral y la inculpación nacional:
-
- Sintaxis del orden: Se utilizaba una adjetivación asociada a la limpieza, la rectitud y la herencia occidental. Las denuncias internacionales eran catalogadas como una «ofensiva apátrida».
- Interpelación al lector: La revista Para Ti implementó la campaña de postales recortables dirigidas al exterior bajo la premisa de que el ciudadano debía convertirse en «embajador de la verdad». El lenguaje apelaba a un colectivismo forzado: «Escríbale a quienes nos difaman para demostrarles que la Argentina está en paz». El «nosotros» incluía al ciudadano y al dictador en un mismo plano abstracto de dignidad [^8]. Las Madres de Plaza de Mayo y la prensa extranjera fueron los únicos vectores capaces de fisurar este cerco ante los ojos del mundo.
El Ecosistema Digital Libertario: El lenguaje de X y TikTok
El ecosistema contemporáneo reemplaza la solemnidad por la ironía violenta, el cinismo estético y la saturación de memes coordinada desde la Oficina del Presidente de la República Argentina (OPRA) y la militancia orgánica:
-
- Deshumanización y etiquetas sintéticas: El debate argumentativo sobre el impacto de la deuda se anula mediante la repetición de significantes vacíos y descalificaciones tajantes («kukas», «chorros», «degenerados fiscales»). El oponente político no posee un argumento erróneo; posee un defecto moral o criminal que justifica su exclusión del sistema productivo.
- La inversión de la Soberanía: Mientras el Plan Caputo sujeta las variables económicas a los dictados de Wall Street y el FMI, el discurso en las redes sociales presenta este alineamiento como un acto de rebeldía global. Se construye la figura del presidente como un líder ecuménico que lucha contra una supuesta agenda globalista. El nacionalismo ya no defiende los recursos del subsuelo, sino una «esencia de libertad» abstracta.
- El linchamiento digital coordinado: El mecanismo de las postales de 1978 se automatiza mediante granjas de troles y bots. Ante la crítica de un intelectual o científico, las cuentas del núcleo duro activan campañas de hostigamiento. El algoritmo premia el lenguaje agresivo y la velocidad de respuesta, logrando un efecto de disciplinamiento y autocensura que satura el espacio público virtual y simula un consenso absoluto hacia las medidas de ajuste [^9].
Conclusión
La «campaña antiargentina» es el desplazamiento narrativo histórico típico del neoliberalismo periférico. Su función estructural es la producción de consenso comunitario al escindir la dimensión simbólica de la patria de sus bases materiales de sustentación (tierra, recursos, industria, trabajo registrado), este constructo opera como la cobertura ideológica indispensable para consumar el desmembramiento del Estado-Nación.
No las opiniones, la evidencia histórica comprueba que cuanto más se entrega la soberanía real del país a los centros de poder internacional, más se exacerba el nacionalismo de pantalla en los medios y las plataformas digitales. Desde Martínez de Hoz hasta Luis Caputo y la experiencia libertaria contemporánea, la apelación a una confabulación transnacional —fácticamente imaginaria, pero con una innegable eficacia narrativa— constituye el mecanismo por el cual los sectores concentrados del capital que se agregan aún contradicción constituyendo el bloque de poder en cada etapa histórica, logran que un segmenton de las propias víctimas asista, bajo una ilusión de fervor patriótico y digital, al descuartizamiento de su propio país.
———————————
Referencias y citas al pie
[^1]: Ver Laclau, E. (2005). La razón populista. Fondo de Cultura Económica. El autor analiza cómo la construcción de fronteras antagónicas y de equivalencias discursivas abstractas permite unificar identidades en contextos de dislocación estructural.
[^2]: Rapoport, M. (2012). Historia económica, política y social de la Argentina (1880-2003). Emecé. Detalla la evolución de las variables macroeconómicas del Proceso Militar.
[^3]: Basualdo, E. (2006). Estudios de historia económica argentina: desde el siglo XIX a la actualidad. Siglo XXI Editores. El autor desarrolla el concepto de «valorización financiera» como el eje de la acumulación durante la dictadura.
[^4]: Secretaría de Finanzas de la Nación (2025/2026). Informes de Deuda Pública Bruta de la Administración Central. Datos oficiales del stock de deuda soberana.
[^5]: Arceo, N. (2024). El RIGI y el impacto en la balanza de pagos: una mirada estructural. Centro de Estudios Económicos y Sociales Scalabrini Ortiz (CESO). Analiza las exenciones impositivas y cambiarias del régimen.
[^6]: Basualdo, E. (2024). El capital minero y la reconfiguración jurídica del territorio argentino: del menemismo al modelo libertario. Documento de Trabajo de FLACSO. El autor traza el impacto de regímenes fiscales extraordinarios como el RIGI y la consecuente pérdida de soberanía tributaria y territorial.
[^7]: Foucault, M. (2006). Seguridad, territorio, población. Fondo de Cultura Económica. Relevante para analizar los procesos de exclusión, clasificación de poblaciones («gente de bien» vs. «disidencia») y la construcción del cuerpo social apto dentro del modelo biopolítico de mercado.
[^8]: Gamarnik, C. (2011). La fotografía en la prensa argentina durante el Mundial de Fútbol de 1978: el caso de las revistas Gente y Para Ti. Revista de Historia de la Educación Latinoamericana. Estudio sobre la construcción visual y textual del consenso durante el torneo.
[^9]: Calvo, E. y Aruguete, N. (2020). Fake news, trolls y otros encantos: cómo funcionan las redes sociales. Siglo XXI Editores. Marco analítico sobre la polarización, las burbujas de ocio y las campañas de encuadre en el entorno digital contemporáneo aplicables a la comunicación gubernamental actual.
Fuente: Rambletamble






