Editorial del 24-02-25 en Caballero de Día – AM530 Somos Radio
El editorial de hoy este está un poco dedicado a mi sorpresa porque realmente veo que por un lado hay un escándalo importante. Ya les dije: creo que este escándalo de la cripto-estafa se parece mucho a los escándalos que sufría Carlos Menem a principios de los ’90 con el Swiftgate, el Yomagate, que involucraban directamente a coimeros y también por supuesto a gente de su confianza, en el tráfico de influencias.
Este Criptogate compone una escena parecida a la de esos ‘90, donde mucha gente se ha percatado de lo que algunos sospechaban, y es que Milei es vulnerable, ¿no? Porque por un momento pareció recubierto de cierta pátina de invulnerabilidad.
Recordemos que la CGT reculó en chancletas: después de dos paros, nunca más. La CGT fue derrotada por la Ley de Bases. Lo sufren los trabajadores y las trabajadoras, y eso agrandó a Milei. Fue una mala estrategia evidentemente. Todo lo que le dicen a Cristina vale para la cúpula de la CGT. Vos sos conducción y llevaste a los trabajadores y las trabajadoras a la derrota. ¿Saben qué? Córranse porque vamos a usar la misma lógica que ellos usan: para que la Argentina vuelva a tener una central de trabajadores que luche por el salario, que luche por la estabilidad en el empleo, que luche por la dignidad de sus afiliados, pero que fundamentalmente luche por un proyecto de país y no porque quieren diputaciones, senadurías.
Tampoco es que eso está mal, pero no puede ser solo eso, no puede ser toda la plata de los obras sociales… Está bien, pero no es lo mismo que gobierne Milei que gobierne Cristina. No da lo mismo, por más que ustedes se quieran convencer de eso, no es lo mismo.
El Criptogate es un verdadero escándalo que muestra que Milei es rompible, que tiene por donde entrarle y que le ha empezado a pasar lo que le pasa a los presidentes cuando transcurren y no dan respuesta a ciertas demandas que habían sido las constituyentes de su voto.
Entonces lo que está faltando es otra cosa, me parece, lo que está faltando para dar un cambio, un giro, para ofrecer esperanza y futuro a la Argentina, en realidad es una alternativa de orden político, una alternativa política a lo que está sucediendo. Porque lo que pasa con Milei, es todo lo que ustedes ya saben: que tiene a la hermana, que hacen las cosas que hacen, todo eso en nuestra cabeza funciona como imposible pero no es posible.
Entraron con 30 y pico de diputados pero sin embargo les prestan votos los radicales, los peronistas y este año en las extraordinarias sacó -después del escándalo – Ficha Limpia. Les tratan y votan Ficha Limpia y la suspensión de las PASO. ¿Cómo es la historia? En cualquier otro país este escándalo se hubiera llevado puesto al Primer Ministro, ¿no? En países como Francia o España habría renuncias porque no constituyen mayorías parlamentarias, renuncias para que se construya otro tipo de acuerdo. Acá no tenemos ese sistema, pero funciona si se quiere a la inversa: Milei construye mayorías parlamentarias en medio de estos escándalos. Es increíble lo que sucede, pero ocurre precisamente porque la política está en una crisis enorme, representa cada vez menos porque si no Milei no podría ser presidente.
Milei es el presidente de la antipolítica. Imagínense cómo son los políticos que tenemos, salvo algunas excepciones Y ustedes saben a qué me refiero: yo creo que Cristina sigue siendo lo más serio que tenemos en la política y estoy convencido de que todavía tiene mucho para dar. Y estoy convencido de que es un drama político su proscripción, el carácter proscriptivo de los fallos judiciales sin pruebas no puede ser eludido en el análisis político, como hacen todos quieren naturalizar que esto está bueno.
Así llegamos acá. Así llegamos a este presidente, así llegamos a naturalizar que se pidan coimas, que el presidente haga una estafa infraganti a través de sus redes públicas, una cosa insólita. Pero es tan insólito como ser peronista y no denunciar la proscripción de Cristina y creer que la solución es ofrecer una candidatura competitiva, incluso contra Cristina.
Es absurdo y les digo la verdad, creo que a veces nos merecemos las cosas que nos pasan porque se vota mal, se vota mal y se elige peor, y después cuando pasan estas cosas no hay dos millones de personas en la calle gritando “Estafador!”. Fueron solo 25 vecinos de
Saavedra que le fueron a arruinar la presentación a Karina Milei, pero si no ponés 2 millones de personas en las calles, si no hacés un paro después de que el salario cayó un
45% en estos años, si no te plantás frente a lo que ocurre…Y bueno, va a seguir ocurriendo.
Milei es un chico sin límites, no tiene límites, puede hacer todo el daño que quiera y encima ya no es nuestro. Le quiero avisar a todos los que lo votaron: Milei ya no es de ustedes, no es el presidente de la Argentina, solamente es el caniche de Trump que lo va a manejar por el abrazo, la palmada y sino a través de la persecución judicial en Estados Unidos, donde con esas cosas no se jode: el propio Trump asumió convicto.
Entonces teníamos algo parecido a un presidente fruto de la legitimidad, del voto popular, pero ahora tenemos este cachivache que está involucrado en causas penales en la Argentina y bajo investigación del FBI y el departamento de Justicia de Estados Unidos. Con lo cual, si sin todo eso nos sacaron o le sacaron en este gobierno garantías para la economía extractivista, la energía que necesita Elon Musk para sus negocios y todos estos multimillonarios tecno millonarios, imagínense lo que van a hacer ahora con un Milei que está agarrado de las…se entiende, ¿no?
También quiero meterme un poquito en el papel del periodismo en relación con todo esto. Yo estoy en contra de todos los que se agarraron la cabeza por lo que hizo Johnny Viale, porque parece que no supieran que Johnny Viale es un operador. Son operadores a los que les gusta la platita. Y eso sería lo de menos. No tienen vergüenza. No hay ninguna concepción ética del trabajo y vaya a saber cómo el grupo Clarín filtró – porque vamos a decirlo así, sino parece “Ay se le escapó a uno, se le cayó”- lo que quiso filtrar. Porque saben qué, después de un año, algo le deben haber prometido a Clarín y el presidente no ha cumplido. Y Clarín, ustedes saben, va a suceder a Milei.
Javier Gerardo Milei va a volver a ser panelista, o quizá panelista en la cárcel de Estados Unidos o de acá en Ezeiza, no lo sabemos todavía pero cuando se comete un delito generalmente se va preso, o debería ser así. Pero delitos infraganti, ¿no? Estoy diciendo que aquí no hay nada que discutir, yo no soy un penalista pero sí veo que alguien participa, promociona una estafa, entiendo que mucha salida no tiene. Podrá decir como Cositorto “me la pusieron”, qué sé yo, no sé. Pero eso seguramente va a tener un mal final cuando avance, como empezó a avanzar el despoder de Milei.
Estaba viendo una encuesta muy buena de Proyección Consultores, de Zunino y Giorgetta, que dice que la gente cree que esto ha sido una estafa. La gente sabe y cree que ha sido una estafa, y también registra una caída del 5% en la imagen presidencial. Igual en esto soy cauto porque vos en la Argentina podés gobernar con el 90% de imagen negativa mientras te sostengan los poderes que te sostienen, mientras Clarín en vez de hacerte la trastada que le hizo a Milei, te banca, te pone títulos más o menos amigables, mientras Rocca no se enoja, aunque ahora está un poco enojado por el tema de los aranceles… bueno hay un tema ahí.
Milei ya no es el Milei que se comía los chicos crudos. Ahora es el que le alcanza la motosierra a Elon Musk como si fuera un servidor, ¿no? Un “Susano”. Y por el otro lado es el caniche de Trump. No está en su mejor momento, pero la verdad que nosotros tampoco. Y eso tiene que ver con que se sostenga la gobernabilidad, el peronismo aporta a la gobernabilidad los Kueider pero también sus rodajas de peronismo. En este cóctel espantoso el peronismo aporta el fraccionalismo, la escisión, la secesión de grupos que creen y consideran que cuestionando a Cristina construyen poder.
No me van a ver a mí criticar que alguien pretenda ser presidente: los curas quieren ser obispos y los obispos quieren ser Papa, ¿no? Entonces alguien que hace política quiere ser diputado, senador y quiere ser presidente. No hagamos las cosas fáciles, para las cosas fáciles está “Radio con Vos”. Para las cosas fáciles están todos los que hablan en los canales y los streaming, pero ninguno se la juega.
Haciendo honor a la radio donde estamos, permítanme que les diga: esa gobernabilidad, esas rodajas de peronismo que se le da a la gobernabilidad son malas porque debilitan al campo popular. No porque alguien quiera ser presidente. Presidente puede ser Randazzo, que quería serlo. Scioli quiso ser presidente, otro caniche de Milei. Pero digo: eso no es lo malo. Lo malo no es que alguien en política quiera ser presidente.
Ahora, si uno analiza que hay una crisis grave del gobierno y de su principal figura que es el presidente, creo que es inoportuno en esta escena dar una rodaja a esa gobernabilidad. Me parece inoportuno darles cobijo a personajes del “albertismo” que pusieron al peronismo postrado frente a esta experiencia anarcocapitalista. Y sin embargo se los trata con una delicadeza. Se los pone en comunicados como si fueran Foucault y Sartre, y son tipos que intentaron un modelo que tenía pleno empleo, pero con salarios bajísimos. Por eso nos votaron en contra. Por otras muchas razones, pero esa es una razón fundamental y esos salarios bajos fueron y son responsabilidad del “albertismo” y son responsabilidad de la CGT. Y todos ellos cuando apuestan contra Cristina lo que hacen es garantizar la gobernabilidad de Javier Gerardo Milei.
Porque si esta CGT derrotada por Milei, y luego sumisa y arrodillada, hubiera armado un plan de lucha en relación a la Ley Bases, seguramente habría ganado las calles y no habría tenido miedo. Yo me acuerdo cuando en las marchas no iban presos los perejiles, sino los dirigentes gremiales. Lorenzo Miguel, Saúl Ubaldini, iban presos los dirigentes y había toda una movida porque después todo el sindicato se ponía a reclamar por su libertad. Los dirigentes iban presos, tenían coraje.
Ahora convoca una marcha la CGT, meten presas a cinco mujeres, están seis meses y a la CGT no le importa nada, no hace un comunicado. Yo no sé si ustedes se enteraron, pero hicieron un comunicado hablando con el FMI. Fue Gerardo Martínez, se reunió con el FMI antes que Milei. Y no es que le van a decir al Fondo que saque su mano espoliadora del esfuerzo argentino, del trabajador argentino… No. Le fueron a preguntar si el FMI bancaba a Milei y el FMI les preguntó a ellos si ellos seguían bancando la gobernabilidad… ¿Quieren saber la respuesta? ¿Se imaginan cuál es la respuesta? Por eso estamos como estamos. Por eso Milei puede hacer todo lo que quiera. Por eso puede ser un fantoche y gobernar, por eso pueden pedir plata para que te dé reuniones, por eso pueden acumular ilícitos sin que pase nada.
Se viola la Constitución cada 15 minutos y no pasa nada. Nos gobiernan con un decreto y con una ley inconstitucionales y no pasa nada. Sale Maqueda por los diarios a decir “la paramos a Cristina”. Pero sabes qué Maqueda, andá con tu jubilación a vivir a Bahamas con toda la que en estos años acumulaste por no pagar impuesto a las ganancias. El problema no es Cristina muchachos. Al contrario, Cristina nos ayudó a ver – junto con Néstor – cómo una democracia no puede ser una formalidad electoral, que una democracia tiene que ser un sistema por el cual el pueblo gobierna, crea dignidad, recupera su autoestima y su historia y construye valores, que son los valores democráticos.
¿A dónde estamos yendo con este tipo de gobiernos? ¿A dónde estamos yendo con estos movimientos al interior del peronismo que ofrecen rodajas a esta gobernabilidad? ¿Qué es lo que nos proponemos? ¿Cuándo se decretó el suicidio masivo que a mí no me avisaron? Senadores que cobran cometa. Tipos que van a los canales y dicen “esto es una barbaridad” y después cuando tienen que votar le votan todo. Dónde estamos parados, yo me lo pregunto en serio. Milei está en baja, perfecto, pero si le damos rodajas de peronismo esto va a perdurar. La humillación que sufren los organismos de Derechos Humanos, lo que le hacen a las Madres, los despidos en masa del Estado, la estigmatización de la política, del militante…
Lo último. El otro día estaba escuchando a Milei que decía: “Que lástima que tenemos el Mercosur porque si no podríamos haber hecho un acuerdo de libre comercio con Estados Unidos”. Es más, dice “lo vamos a hacer”. Ahora quiere romper el Mercosur. Yo soy de los que me puse contento cuando Néstor le dijo no al ALCA. Y saben qué sigo estando contento. A mí me hablan de Chávez y el corazón me explota. Me hablan de la democracia y de todo el período constitucional de la democracia recuperada ya en el ‘83, y me siento orgulloso de ese período que va del 2003 al 2015. Asumo que se cometieron errores, pero fueron más los aciertos. Y estoy convencido de que la persecución tiene que ver con esos aciertos, porque a Cristina la condenan sin pruebas. Pero eso no es solamente el asunto, lo grave. Porque también es grave que hay un peronismo que convalida esa persecución, que no la incluye en su análisis político, que ya la dio por superada y que quiere construir un candidato, como en su momento quisieron construir a Scioli.
Salió Juan Courel – un muchacho que en su momento fue vocero y constructor mediático de Scioli cuando lanza la DOS, algo que nadie se acuerda – y dijo “che se está repitiendo el esquema, están armando con los mismos sectores, están recreando lo mismo”. Y si armás lo mismo y recreás lo mismo, va a resultar igual y eso no depende de las cualidades personales, porque Scioli fue un buen vicepresidente de Néstor. Es mentira que no fue un buen vicepresidente. Fue un mal gobernador y por eso pierde las elecciones. No las pierde porque Cristina le retacea no sé qué cosa, porque La Cámpora no sé qué otra. Esas son pavadas. Scioli estaba 15 minutos antes de esas elecciones y no sabía si tenía que hablar bien de Cristina o putearla, porque el peronismo es así, ¿no? Un sector del peronismo grande es ubicuo, oportunista. Y creo que eso de algún modo también merece la reflexión.
Con un peronismo alineado con un peronismo organizado, con un peronismo que haga una síntesis sobre lo que fue el gobierno de Alberto, sobre qué es el endeudamiento, yo creo que el juicio político avanzaría. Pero las rodajas de peronismo, esta política fraccionalista del peronismo, este odio a Cristina que antes era reservado a los gorilas, pero ahora tenemos un odio de los peronistas a Cristina. O de un sector de los peronistas, siempre minoritario creo yo. Todo esto hace que no se pueda hacer ni el juicio político ni se pueda construir un corno…
Un corno se va a hacer porque lo tenés a Camau Espínola agarrando por acá, a Kueider agarrando por allá… Muchachos. Después están los gobernadores arrastrados porque no le ponen una moneda… desesperados. Entonces los llama Guillermo Franco y les dice: “Este… puteen a Cristina un poquito, si Cristina los convoca no vayan, porque yo con eso después voy con Milei o hablo con Karina, con Santiago (Caputo) y les liberamos unos fondos, les mandamos una guitita…”. Y así Milei se queda hasta el 2027 y reelige. Y reelige. Y ustedes dirán “está loco Caballero, cómo que reelige en medio del escándalo”. Lo digo hoy, queda grabado, si el peronismo se sigue desgajando, si el fraccionalismo sigue en aumento y si continúa en aumento el anticristinismo, fogoneado por los medios de comunicación y el sistema de poder en la Argentina.
Porque Cristina es lo prohibido. Nosotros mordimos la manzana equivocada y nos están haciendo pagar por eso. ¿Y saben qué? Una, dos, tres, cinco, seis, veinte, 100.000, un millón de veces la volveríamos a comer. Porque de eso se trata la autoestima. No nos corren a rebencazos ni los que se bajan de la pelea, ni aquellos que tienen mucho poder. Porque nosotros supimos en su momento decirle no. No a ese tipo de democracia que es hueca, vacía, electoralista. Y construimos políticas públicas y un Estado que servía. Y le dimos dignidad a la gente. Y hoy Argentina tiene una AUH, y están los pibes y pibas que hoy pueden tener al menos un piso de dignidad cuando nacen. Fue un momento de mucho orgullo, por eso llenamos las calles en el Bicentenario. Las llenamos de verdad. Ahora hay que ganar un mundial para llenarla Y eso pasa cada 4 años y es muy de vez en cuando. Pero la manzana la vamos a volver a comer una y otra vez.
Fuente: AM530. Somos Radio





