¿Quién fue el Doctor Lingotes? ¿En qué consistió el empréstito Baring Brothers? ¿Cuál era la garantía de pago? ¿Qué hizo este Señor?
Revisar la historia, situarse en tiempo y espacio, identificar sucesos y actores principales y secundarios, permite sin dudas comprender de manera más coherente e integral, aunque no acabada, la realidad actual. En ese diálogo, lo que sucedió hace exactamente 200 años puede parecer análogo y las coincidencias o casualidades desenmascaran datos sorpresivos.
Poco se habla de algunas figuras que, sin ser protagonistas de los grandes acontecimientos de la organización de nuestro Estado, fueron piezas claves para la puesta en marcha de un andamiaje jurídico, político y económico determinado. Aquellas actuaciones, pudiendo ser más o menos acertadas, han sembrado algunas semillas de lo que luego configuraría parte de la historia de nuestro país. Hoy, en 2026, otros personajes, con similar discurso y acciones, riegan día a día ese mismo jardín.
La nueva ley de tierras que se está discutiendo en el Congreso de la Nación no es novedad y tampoco es, únicamente, la propiedad de la tierra en manos extranjeras. Significa mucho más.
El Doctor Lingotes y la primera deuda externa
¿Quién fue el Doctor Lingotes? Salvador María del Carril (1798-1883) fue Ministro de Hacienda de la Nación (1826) bajo la presidencia de Bernardino Rivadavia y Ministro de la Corte Suprema de Justicia de la Nación (1863) designado por Bartolomé Mitre.
¿En qué consistió el empréstito Baring Brothers de 1824? Fue un crédito externo con la casa bancaria londinense Baring Brothers & Co. por un monto nominal de 1.000.000 de libras esterlinas.
¿Cuánto recibió el Estado Argentino? Por descuentos, comisiones y gastos de intermediarios recibió efectivamente una suma considerablemente menor, estimada en torno a las 570.000 libras.
¿Cuál era la garantía de pago? Se afectaron tierras públicas y otros bienes del Estado.
¿Cuánto tardó en pagarse la deuda? Se fue pagando de forma muy irregular y no se canceló definitivamente hasta 1904 (80 años después)
Y el Señor Del Carril, ¿que hizo? Como ministro de Hacienda desde 1826, administró y profundizó el compromiso de esa deuda al impulsar la Ley de Consolidación de la deuda y la ley de enfiteusis, afectando tierras públicas del Estado como garantía.
En aquel entonces, como las tierras públicas habían quedado comprometidas como garantía de esa deuda, no podían venderse libremente; por eso se recurrió a la ley de enfiteusis: entregar su uso a particulares durante largos períodos, cobrando una renta anual. Esta ley, a su vez, es la que permitió la concentración de tierras en manos de pocos propietarios.
Así nació el primer capítulo de la serie que aún continúa: la relación entre deuda externa, propiedad de tierras y poder económico.
Salvador María del Carril no solo fue un partícipe activo de esta estructura: además cedió la acuñación de moneda a una compañía minera privada y autorizó la convertibilidad del papel moneda permitiendo que los exportadores adquirieran lingotes de oro y plata que en ese entonces constituían las reservas del Estado. De aquí deviene su apodo “Doctor Lingotes”.
Pero aún faltan dos interesantes detalles que terminan de ilustrar la historia de este señor. Mientras todo ello sucedía, Manuel Dorrego era fusilado por Lavalle. Varios historiadores identifican al Doctor Lingotes como partícipe del círculo político que impulsó el derrocamiento y fusilamiento del gobernador en 1828.
Casi como premio por su actuación, en 1863 asumió como Ministro de la primera Corte Suprema de Justicia de la Nación: designado por el presidente Bartolomé Mitre juró como uno de los primeros integrantes del tribunal. Es decir, nuestro supremo tribunal nacional fue integrado, en sus inicios, por un hombre que habían rifado nuestras tierras y patrimonio y que estaba asociado al asesinato de un dirigente político.
Toto, el FMI y la ley de extranjerización de tierras
200 años después, la historia se repite casi idénticamente: un Ministro de Economía (al que también podríamos llamar “Lingotes” por haber enviado parte de nuestras reservas del Banco Central al exterior) que en vez de intentar proteger al país de los acreedores de la deuda externa, cede día a día soberanía nacional. Las tierras ya no son la garantía de la deuda como aquel entonces, sino directamente la entrega necesaria para más financiamiento.
Ese mismo modelo jurídico-político-económico que estableció de manera clara la instauración de un gobierno entreguista, dependiente, y de persecución o fusilamiento a dirigentes políticos de la oposición, hoy es el mismo modelo que necesita a Cristina Fernández de Kirchner presa o muerta.
*La autora es diputada de Unión por la Patria. Docente de la Facultad de Derecho de la Universidad de Buenos Aires. Especialista en Abogacía del Estado. Doctoranda.






