Una vez más, un gobierno de derecha pone en riesgo la vida de millones de personas. Al espanto ante política que implementa la administración de Javier Milei y sus cómplices gobernadorxs, diputadxs y senadorxs se suma una pasmosa falta de articulación opositora y la desmovilización producida por el miedo, pero también por el agotamiento de modelo de organización y militancia partidaria y social. Ante este panorama militantes de varias causas volvemos a mirar las luchas del pasado, no para copiarlas sino para actualizarlas. Por eso, unidxs y movilizadxs ante las políticas de exterminio recuperamos las memorias de lucha cuando supimos trabajar juntxs dando respuestas colectivas y comunitarias ante la injusticia: en las calles, en los cara a cara, en las plazas, haciendo carteles con cartón, fibra y acuarela: un “con tiza y carbón” renovado que luego agitamos en las redes.
El gobierno de Milei y sus cómplices anularon la inversión en salud, destruyeron el acompañamiento social y pulverizaron el programa REMEDIAR por el cual personas diabéticas, embarazadas, vecinos y vecinas con asma o infecciones, personas que necesitan vacunas antitetánicas hoy ya están sin tratamientos. Sabemos del aumentó de neumonía, meningitis y cuadros graves no como resultado de un ajuste, sino de la aplicación sistemática de transferencias de riquezas a las corporaciones que parasitan el Estado. Capítulo aparte merecen las muertes por la decisión de discontinuar tratamientos oncológicos: siete es el número de estos asesinatos de Estado. Sabemos que es un subregistro.
Otro caso urgente es el de la respuesta y prevención de la pandemia del vih y sida. En Argentina el 52 % de las personas con vih son pobres por sueldos de miseria o la desocupación que crece a fuerza de apertura de importaciones y cierres de pymes. Pese a que la inflación interanual del 236 %, la Dirección de Respuesta al vih que depende de la Secretaría de Salud, a cargo del incompetente Mario Iván Lugones, funciona bajo el último presupuesto aprobado, de 2023, con el que esa repartición recibió 21 millones de pesos. Sabemos que para funcionar hoy hace falta alcanzar la inflación, es decir se necesitan alrededor de 70 millones. Sin embargo, el presupuesto proyectado por Milei, gobernadorxs, y diputadxs y senadorxs cómplices, es de 23 millones para 2025, solo dos millones más que el actual. Si ese monto se calcula en dólares, el desfinanciamiento es del 76 por ciento. Y, por si fuera poco, el problema no es solo el tratamiento: las personas con vih sin trabajo o que ganan sueldos de miseria no pueden pagar un colectivo o el subte que vale 750 pesos como mínimo para acceder al sistema de salud. Tampoco cuentan con una canasta alimentaria sana y variada necesaria para cuidar la salud y mantener el estado de cronificación/negatividad. La vida precaria mata.
Matanza planificada no es ajuste ni racionalización, es crueldad, explotación y falta de humanidad.
Y para aquellxs que aún tienen acceso a los sistemas de salud (público, solidaria o privado) se agrega que se paralizó la compra de reactivos para estudios de carga viral y células CD4, reactivos para hepatitis B y C, western plot/elisa, genotificación para hepatitis C (estudio para definir tratamiento), Virapina, medicación para niñxs expuestos al vih. No sólo desfinancian y no compran sino también dejaron vencer medicaciones y no renovaron stock de los que se usan en los partos para que gestantes positivos no transmitan vih a recién nacidxs.
El gobierno no racionaliza la inversión pública: roban riqueza pública para hacer negocios privados con grandes corporaciones y campeones de bicicleta financiera. La salud no es un gasto ¿No es gasto cuando se destinan miles de millones de dólares para pagar la monstruosa e ilegal deuda externa que tomó Mauricio Macri durante su gestión?
Es inaceptable que el gobierno ahorre con la vida de personas. Matanza planificada no es ajuste ni racionalización, es crueldad, explotación y falta de humanidad, esa misma que los fascismos varios supieron. Ante este desastre oficial y falta de respuesta impulsamos el “Proyecto Lápidas de Milei”: jubiladas y jubilados a quienes les cortaron remedios, personas con vih, personas con discapacidad que sufren quita de pensiones, personas que pierden su laburo, “performateamos” un cementerio, llevando las discusiones a las plazas y parques, haciendo radios abiertas, testimonios y documentos. La política que nos interesa es la que emancipa, es decir, la que disputa el poder a quienes odian, hambrean y reprimen. Y esa disputa requiere abandonar la zona de confort del “hablar entre nosotrxs” y recuperar el espacio público para disputar las mentiras y la idiotez sistemática de los medios hegemónicos y el coro triste e inmovilizante de cierta oposición dedicada al sobrediagnóstico. Vamos a mover cuerpos, mentes, corazones y palabras de quienes la juegan en la indiferencia, para que todos oigan. Y mejor que escuchen porque luego será tarde o le tocará a ellxs.
(*) Miembro de la Coalición Roby Jauregui. Docente e investigador universitario
*Esta nota fue publicada en e número 56 de la revista Contraeditorial.






