El 22 de Agosto 2022 la pequeña Jacinta Gonzáles Schnitzer, de apenas 5 meses de edad, falleció tras ser atropellada en la localidad chilena de Lo Barnechea, en el oriente de la capital trasandina, por un conductor de 80 años, enfermo de cáncer, que perdió el control de su vehículo.
Jacinta y sus padres, Camila e Ignacio, habían salido de compras en un día soleado pero frío, uno de los primeros paseos de la criatura tras un duro invierno, cuando el ruido del freno de un automóvil imprimió un giro radical a la familia, sumando a Jacinta a la luctuosa lista de 1.745 personas que aquel año perdieron la vida a causa de accidente viales en Chile.
Más allá de la tragedia, la capacidad de resiliencia de la familia fue vital para transformar la irreparable pérdida en la energía que impulsó la aprobación de una normativa eficaz para proteger a las víctimas de este tipo de episodios.
Devastado por la tragedia, el grupo familiar tomó la valiente decisión de promover un verdadero cambio en las leyes existentes en Chile. Encabezados por Max Schnitzer, el abuelo de Jacinta, iniciaron un largo recorrido por espacios e instituciones que desconocían hasta entonces, con el único objetivo de reclamar mayores controles y procedimientos médicos en las direcciones de tránsito, para promover mejores condiciones de seguridad vial.
Después de instalar el tema en los medios de comunicación, e impulsar los necesarios debates en las instituciones y ámbitos políticos, lograron que el plexo normativo fuera tomando forma, enriqueciéndose de las diferencias e, incluso, de la previsible polarización que desató en las redes sociales.

Max Schnitzer, un profesional de 61 años que se desempeña en el sector inmobiliario, inició así un trayecto que lo obligó a golpear innumerables puertas y a familiarizarse con desconocidas lógicas judiciales y parlamentarias, cuyo manejo fue clave para avanzar y lograr los primeros resultados.
“Teníamos dos alternativas. Una era dar vuelta la página y preocuparnos de nuestro dolor, que era la más fácil. La otra era canalizar esa congoja y tratar de proteger a las futuras víctimas de accidentes viales no sólo en lo económico, sino también en lo laboral, lo judicial y lo humano. Finalmente tomamos este segundo camino porque había mucho por hacer para que este proceso fuera menos traumático para las familias y no tuvieran que pasar por lo que pasamos nosotros”, señala Schnitzer.
Su caso fue tomado como ejemplo para mostrar que, muchas veces, las instituciones de la democracia requieren de la participación de la sociedad civil para transformar en políticas públicas las necesidades que las urgencias de la realpolítik muchas veces no permiten ver.
Finalmente el esfuerzo dio sus frutos y en enero de 2024 comenzó el tratamiento formal del proyecto de ley en la Cámara de Diputados. Ocho meses después, fue aprobado por la Comisión de Obras Públicas, Transportes y Telecomunicaciones, con la que Schnitzer había trabajado codo a codo.
En enero de 2025, la Cámara de Diputados dio luz verde al proyecto, con 133 votos a favor, uno en contra y tres abstenciones, por lo que pasó al Senado para su segundo trámite parlamentario. Se espera que antes de marzo se transforme en ley de la República.

La Ley
La “Ley Jacinta”, llamada así en homenaje a la pequeña, establece que quienes soliciten o renueven su licencia deben declarar bajo juramento que no padecen enfermedades inhabilitantes o restrictivas.
También obliga a los municipios a implementar un nuevo procedimiento para verificar la idoneidad física y psíquica de los conductores. Además, se considerará una infracción grave no declarar enfermedades relevantes que puedan afectar la conducción, lo que incluso podría implicar la cancelación de la licencia.
Asimismo, la nueva norma establecerá regulaciones más estrictas en el transporte de motocicletas y motonetas, como la prohibición de acompañantes menores de 12 años, al tiempo que impondrá un incremento en las indemnizaciones por muerte o incapacidad (desde U$S 12.000 a U$ 24.000) que se financiarán a través del Seguro Obligatorio de Accidentes Personales (SOAP).
En Argentina
Argentina ha sido escenario de decenas de hechos análogos, entre ellos el ocurrido en Córdoba el 12 de septiembre de 2024 con el atropello múltiple protagonizado por un hombre mayor que sufrió una descompensación mientras conducía, perdió el control de su Toyota Corolla y atropelló a más de 30 personas.
Además de esta tragedia, se han producido decenas de casos de atropellos causados por conductores temerarios.
La falta de controles rigurosos sobre la capacidad de conducción de personas mayores podría ser un factor que incida en estos trágicos accidentes. La discusión sobre la necesidad de evaluaciones médicas más frecuentes a los conductores mayores parece estar ganando terreno en el debate público y mediático.
La Ley 27.642 de etiquetado frontal que promueve la alimentación saludable y fue sancionada en 2022 en nuestro país, tuvo como referencia ineludible la norma que se había impuesto en Chile pocos años antes. Quizás en este caso nuestros vecinos también marquen una tendencia en el área.







Los unicos Beneficiados son las compañías de seguro, el año 2024 se registraron 75000 accidentes y ni el 10% cobró este seguro.