Peter Lamelas, Héctor Daer y Eduardo Feinmann fueron identificados como los voceros de una operación política y mediática, que responde a los intereses de la Embajada de Estados Unidos y busca responsabilizar a Cristina Fernández de Kirchner por la derrota del peronismo.
En su editorial de Caballero de Día (AM530, Somos Radio), el periodista Roberto Caballero cuestionó duramente el discurso público que intenta instalar la idea de que Cristina Fernández de Kirchner es la principal culpable de la derrota electoral del peronismo. Según su análisis, detrás de esa narrativa se esconde una operación política coordinada entre sectores mediáticos, sindicales y diplomáticos vinculados con la Embajada de Estados Unidos en la Argentina.
Caballero identificó tres nombres propios que, a su entender, representan los distintos engranajes de esa maquinaria de presión e influencia. Mencionó al periodista Eduardo Feinmann, al embajador estadounidense Peter Lamelas y al dirigente sindical Héctor Daer como los principales exponentes de un mismo libreto que busca debilitar la figura de la expresidenta y fragmentar al movimiento peronista.
“Si Lamelas, Feinmann y Daer dicen lo mismo, no es casualidad. Es una coincidencia estratégica que favorece los intereses de la embajada. Quieren dividir al peronismo hasta hacerlo irreconocible”, afirmó Caballero, quien aseguró que el mensaje que circula en los grandes medios y en ciertos espacios del sindicalismo no surge de la reflexión propia, sino de una bajada de línea externa.
El periodista fue particularmente crítico con el secretario general de la CGT, Héctor Daer, por sus recientes declaraciones contra Fernández de Kirchner. Recordó que “el salario real de los trabajadores cayó un 25% desde 2016” y señaló que, antes de opinar sobre la expresidenta, el dirigente sindical debería revisar el rol del gremialismo frente a la pérdida del poder adquisitivo y la falta de reacción ante las políticas de ajuste.
Caballero también defendió al exfuncionario Guillermo Moreno, recientemente condenado, y advirtió que “los dirigentes que defendieron el salario y la soberanía hoy están presos o perseguidos”, mientras los que acatan los mandatos extranjeros ocupan espacios de poder mediático y político.
En un tramo de su editorial, el periodista insistió en que la embajada estadounidense busca reconfigurar el mapa político argentino a través de voceros locales dispuestos a legitimar un discurso de disciplinamiento interno. “Se trata de una estrategia regional, que ya se aplicó en otros países, y que tiene como objetivo domesticar a los liderazgos populares”, señaló.
Caballero cerró su editorial con una apelación directa a la memoria histórica del movimiento nacional y popular. “Las tres banderas del peronismo fueron siempre justicia social, soberanía política e independencia económica. Lo demás, es obediencia a los mandatos ajenos”, concluyó.






