Como venimos denunciando desde la Provincia de Buenos Aires, desde la llegada de Javier Milei a la presidencia de la Argentina se viene desplegando un sistema colonialista, de saqueo y expropiación de recursos económicos, pero también simbólicos.
Al amparo de una contaduría, que ya ni siquiera es creativa, sino reactiva de la distribución de las riquezas con justicia social, estamos pasando de un Estado de Derecho a un Estado Deshecho, en todos los órdenes, incluido en el cultural y comunicacional, cuando hablamos de los intereses del pueblo.
Fíjense que bajo una falsa afirmación de que “no hay plata”, como representante de la provincia de Buenos Aires he escuchado durante casi dos años decir que “no hay plata” y, con ese argumento, desde el 10 de diciembre de 2023, han desmantelado el Estado, volvieron inoperativos organismos públicos y, como hoy sabemos, montaron una verdadera Fake News.
Una de las más grandes de todos los tiempos, que es el falso superávit, porque resulta que dinero hubo y resulta que dinero hay, lo que ocurre es que en vez de ejecutarlo en políticas publicas virtuosas para el pueblo argentino, lo están jugando en la timba financiera. Y esto es literal, no es una idea o una simbología de lo que ocurre en la Argentina.
El 29 de abril pasado, cuando en este Congreso se le hizo la pregunta 236 al jefe de gabinete de ministros, Guillermo Francos, ¿cuál ha sido la recaudación propia del Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales durante el año 2024 y el primer semestre del año 2025, a través del Fondo de Fomento Cinematográfico (FFC), establecido en la Ley N° 24.377, vigente en la Argentina?
Lo que informaron es que el Incaa tiene superávit, que los recursos del Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales (INCAA) durante el ejercicio 2024 ascendieron a $36.222.495.307.
Agregando que “se ha invertido el superávit presupuestario con el objetivo de preservar el valor del Fondo de Fomento Cinematográfico, priorizando instrumentos de corto plazo, bajo riesgo y alta liquidez, en el marco de una política financiera prudente”.
Entiendo que Pirovano viene del ámbito de la economía y los bancos, pero se equivocó de lugar, porque ahora está presidiendo el Incaa. Y resulta que nos enteramos, además de la supuesta prudencia y supuesto bajo riesgo, la verdad es que hoy viniendo para aquí las informaciones decían que los bonos se cayeron y fue un mal día para los mercados, en Lecap tenemos, porque estos son recursos del pueblo, resulta que tenemos los recursos del pueblo en Lecap $8.373.306.789,00, entérense, en Letes vinc $1.000.000.707,00, en Boncer $6.170.790.900,00, en Boncap $4.341.910.026,00, en Bopreal $7.279.880.000,00, tenemos en Plazo Fijo plata, $10.508.479.598,00, entonces plata hay, que dejen de mentirnos.
Desde la provincia de Buenos Aires queremos saber ¿de dónde saca este gobierno que el Incaa en lugar de promover y desarrollar la industria del audiovisual en la Argentina tiene que timbear los recursos de todos los argentinos en el sistema financiero?

Queremos saber ¿de dónde sacan que en lugar de ejecutar el Fondo de Fomento lo tienen que “preservar” en la timba financiera? Máxime cuando en la Asamblea Federal, como dije, represento a la provincia de Buenos Aires, no me lo han contado, estoy ahí, hemos votado un Plan de Fomento, pero el presidente del Incaa se niega a ejecutarlo, votamos un Plan de Fomento, en favor de la industria audiovisual y del pueblo argentino, pero el presidente del Incaa se niega a ejectuar porque no hay plata.
La ley es clara. Los recursos del Incaa, no los tienen que “preservar con supuestos instrumentos de bajo riesgo y alta liquidez”. Lo tienen que multiplicar con Políticas de fomento, de producción, de realización, de exhibición, de distribución, de internacionalización. De cine, no de bonos. De cine, no de letras del tesoro.
Pero, en la era MIlei, resulta que en lugar de películas tenemos Lecap, Letes, Boncer, Boncap y Bopreal. En lugar de ladrones de bicicletas, en la Argentina, tenemos ladrones de bicicletas financieras. Ya quisiéramos películas como Ladrones de bicicletas.
Pero hay hambre para realizadores, productores, técnicos, actores, actrices. Y tampoco es una idea peregrina. Sagai hizo una encuesta y determinó que el 60% de actrices y actores tienen que trabajar en actividades ajenas a la profesión, porque se les ocurre poner la plata en las letras del tesoro.
Que el 78% no alcanzó a cubrir las necesidades básicas. Esta es la realidad de la Argentina de hoy para actrices y para actores.
Y quisiera saber, que nos ayuden como legisladoras y legisladores a saber, a precisar ¿cómo justifican este incumplimiento fragrante de la Ley vigente en la Argentina, porque la ley de Cine, establece que el Incaa es un ente público no estatal, gobernado y administrado por un Presidente, pero también por la Asamblea Federal, que integramos como provincia, y que Pirovano está desconociendo, y también por el Consejo Asesor, que también integramos, y también está desconociendo. Tiene como misión y función “el fomento y la regulación de la actividad cinematográfica nacional”, “ejecutar las medidas de fomento tendientes a desarrollar la cinematografía argentina formuladas por la Asamblea”, cosa que no hace, y “acrecentar la difusión de la cinematografía argentina”, cosa que tampoco hace, al contrario, la restringe, la achica, la extingue directamente, por ejemplo, queriendo cerrar o privatizando CINE.AR y CINE.AR Play
Y esto es lo que quiero dejar dicho aquí, para que nos ayuden a determinar cómo es posible y si es así esto hay que frenarlo, queremos respuestas y acciones concretas; habiendo visto que el decreto 425/25, en los artículos 4 y 5 y la Ley 24.156, artículo 8, lo voy a resumir:
Dice “que el SECTOR PÚBLICO NACIONAL (…) deberá invertir sus excedentes transitorios de liquidez (…) en las licitaciones de Títulos Públicos y/o Letras del Tesoro que realiza periódicamente el TESORO NACIONAL”, pero dice también este decreto “sin afectar el desempeño de sus actividades específicas ni las finalidades de los patrimonios administrados”, y agrega “Los organismos alcanzados deberán cumplir con lo señalado precedentemente, observando los límites y/o restricciones que establezcan sus respectivas normas de creación”. En el caso del Incaa está clarito, son fondos de fomento, específicos.
Y si esto no ocurre, “la SECRETARÍA DE HACIENDA del MINISTERIO DE ECONOMÍA podrá establecer límites en la asignación presupuestaria y/o en la ejecución de pagos por transferencias que se realicen a los sujetos obligados”.
¿Qué es esto, una especie de amenaza encubierta? ¿Cómo puede ser que fondos de afectación específica en vez de terminar como su nombre lo indica “afectados a cuestiones específicas”, como el desarrollo del audiovisual, terminan en la patria financiera? Alguien puede explicar cómo es posible esto y no hacemos nada para frenarlo. Hemos escuchado que los actores, actrices, técnicos de nuestra industria nacional pasan hambre porque no estamos haciendo películas, pero ¿el Incaa subejecuta 35 mil millones de pesos, incumpliendo la ley?

¿Esto configura una defraudación al Estado? ¿Un incumplimiento de los deberes de funcionario público? Porque un incumplimiento con el pueblo argentino lo es seguro. Pero además quiero saber qué delitos se están cometiendo y qué incumplimientos hay en el Incaa.
Ahora nótese que incluso el decreto dice que esto debe hacerse “sin afectar el desempeño de sus actividades específicas”. Y lo vuelvo a decir, en el Incaa se están afectando las actividades específicas. Y agrega: “Los organismos alcanzados deberán cumplir con lo señalado precedentemente, observando los límites y/o restricciones que establezcan sus respectivas normas de creación”. Pero no lo están haciendo.
Volvemos a decirlo, en el Incaa se “están afectando el desempeño de actividades específicas”. En todas las Asambleas y reuniones de trabajo del Incaa, su presidente ha dicho que no tiene plata para realizar los concursos que tiene que realizar, que tampoco tiene el personal necesario para realizarlo, lógicamente porque él lo echó, y cuando los echó le dijimos que estaba convirtiendo en inoperativo el Incaa y los echó igual, dice además que no tiene plata para aplicar las políticas de fomento que tiene que aplicar por ley. Pero plata hay. Plata hay, como dijeron en este Congreso.

Plata hay, timbeándosela, por eso queremos saber cuándo citarán a Pirovano. Cuándo se citará a la Ministra de Seguridad, porque vengo de la puerta del Incaa, donde las fuerzas de Seguridad estaban filmando a trabajadoras y trabajadores y a quienes estábamos reclamando por el cierre de CINE.AR. Esto es ilegal en la Argentina, la policía no puede estar filmando y haciendo inteligencia interna.
Desde Cultura también está claro que tenemos que interpelar y saber a quién se le ocurrió mandar policías a filmar a las personas que entregaron un petitorio con 140 firmas de asociaciones, sindicatos, medios públicos, espacios de exhibición, de Cátedras de Universidad, de Festivales de Cine, más de 15 mil firmas, todo el mundo no puede estar equivocado.
Toda esta gente está reclamando que no se cierre CINE.AR, que no se cierre CINE.AR Play, y sin embargo siguen adelante. Y lo peor es que ¿van y las filman? ¿Para qué quieren esa filmación? Que alguien me explique, porque eso acaba de pasar, vengo de ahí, quedé filmada yo también y quiero saber qué van a hacer con eso.
Traemos a esta Comisión las actas de las reuniones de la Asamblea Federal, además están las grabaciones, donde todo el tiempo Pirovano dice que no puede llevar adelante las políticas de fomento que la Asamblea determina por ley porque no tiene plata.
Específicamente, la provincia de Buenos Aires, en noviembre del año pasado y en mayo de este año, en dos Asambleas se opuso al traspaso o cierre de CINE.AR, aquí dejamos las actas que lo demuestran.
Pirovano dijo que quería traspasarlo con “el personal limpio”, de esta forma se refirió a trabajadoras y trabajadores, concluyendo el vínculo laboral y volviéndolos a tomar sin antigüedad, yo misma le pregunté a qué se estaba refiriendo, esto es fraude del Estado, el Estado cometiendo fraude contra trabajadoras y trabajadores, no se puede naturalizar.
Y perdón, acabos de decir que quedaron diez trabajadoras y trabajadores haciendo el trabajo de cuatro y cinco compañero cada una, eso es una barbaridad, no se puede dejar pasar, en qué condiciones están esas personas y hágase cargo quién las echó.
No reconoce que el Estado es uno solo, entonces dice que puede poner sacar, echar, retomar, y cuando le preguntamos en qué condiciones iba a ser ese traspaso, dijo “sin presupuesto”, y ahí dejamos en evidencia que era un cierre virtual y vaciamiento. Y lo rechazamos todas las provincias del país presentes en esa Asamblea.
Le dijimos desde la provincia de Buenos Aires que debía hacer todos los esfuerzos necesarios para que continuara adelante, en todos los formatos, la plataforma y la televisión, CINE.AR y CINE.AR Play porque tiene la obligación por ley (artículo 3 bis, inciso b) de “proteger y fomentar los espacios culturales dedicados a la exhibición audiovisual”, y no cumplió.
Esto es premeditado. No es de ahora, venimos desde noviembre del año pasado con esto.

Y ahora resulta que están convocando a trabajadoras y trabajadores a una reunión para el 3 de octubre para “analizar ideas de puesta en valor de CINE.AR para su posterior privatización”. Quieren poner en valor la plataforma no para el audiovisual nacional, no para las audiencias, sino ¿para privatizarla? Eso dejaron escrito en el mail, que también dejo aquí. Vaya si no es un modelo de saqueo.
Necesitamos, por favor, que actúen con carácter urgente y prioritario, porque la industria audiovisual se está desangrando, y no es material fílmico y un par de luces. Son personas, son seres humanos, ultra calificados, ultra especializados, también son una inmensa red de productoras pymes de todo el país que están llevando a la quiebra, cuando son los verdaderos defensores de nuestro acervo cultural, de nuestro patrimonio como Nación.
Porque CINE.AR tiene digitalizadas cerca de 9 mil películas, uno de los archivos más importantes de nuestra industria audiovisual. Y tampoco quiero dejar pasar que se dijo “que no se sabe, no tenemos claro qué películas tienen respaldo en fílmico y cuáles no? O sea, ¿no tenemos idea de cuál es el patrimonio que tenemos en la Argentina? ¿No tenemos idea de cuál es el acervo? Y quiero saber, además, ¿qué va a pasar con los más de 2,6 millones de usuarios y usuarias reales?
Porque tienen derecho humano a la comunicación, porque son audiencias y le estamos vulnerando el derecho humano a la comunicación, incluso con la Defensoría del Público de Servicios de Comunicación Audiovisual intervenida, incluso con los decretos de Mauricio Macri, que liquidaron artículos vitales de la ley de medios, que el Congreso no le rechazó y por eso siguen vigentes y por eso pueden sacar además de un plumazo todas las posibilidades que tenemos de acceder en la televisión al cine argentino.
Sepan que no es un eufemismo, están destruyendo literalmente una industria cultural que generaba 650 mil puestos de trabajo, directos e indirectos. Que también significaba divisas para nuestro país, incluso a través de coproducciones internacionales, que generaban un rico intercambio de culturas, de conocimientos y experiencias, a la vez que se trata de una inversión extranjera directa.
Están destruyendo décadas de una industria reconocida por el mundo entero. Están destruyendo arte, cultura, tradición, legado y memorias, pero sobre todo están destruyendo personas, construyendo un verdadero genocidio cultural. No me arrepiento de lo que digo.
No tenemos más tiempo, para esperar, sólo pedimos que Ustedes, integrantes de este honorable Congreso de la Nación Argentina, actúen en favor del pueblo, de su historia, de su legado, de su presente y del porvenir.
Por ustedes, por nosotros y por nuestra patria, díganle basta a estos “ladrones de bicicletas financieras”.
*Doctora en Comunicación, en representación de la provincia de Buenos Aires, ante la Comisión de Cultura de la Honorable Cámara de Diputados de la Nación. Acá podés ver la intervención completa.






