El saludo de Cristina Fernández de Kirchner desde el balcón de su domicilio, en la esquina de San José y Humberto Primo, se convirtió en el acto más simbólico y multitudinario del Día de la Lealtad Peronista. Pasadas las 17, entre la mística de los bombos, el aroma del asado en la calle y una marea de banderas que desbordaba el barrio porteño de Constitución, la titular del Partido Justicialista se asomó para devolver el afecto popular: sonriente y visiblemente emocionada, alzó las manos e improvisó la V de la victoria ante las miles de personas que se concentraron frente a su casa.

En una jornada donde la dirigencia encabezó convocatorias dispersas en distintos puntos del país, la puerta de la calle San José 1111 volvió a ser el epicentro afectivo y la trinchera de resistencia del movimiento peronista. Las agrupaciones colmaron las calles aledañas desde las 15 para exigir el fin de la proscripción y el cese del arresto domiciliario con inhabilitación perpetua que la exmandataria cumple desde junio de 2025 tras el fallo en la causa Vialidad.

Entre canciones de respaldo y repudios a Milei y a la Justicia, militantes del Sindicato de la Carne realizaron “un asado peronista” sobre la vereda “para compartirlo con Cristina en esta fecha tan especial para el peronismo”.

El saludo de la exjefa de Estado a la militancia reafirmó su centralidad en la escena política nacional, en un escenario donde las muestras de afecto callejeras se articularon con distintas declaraciones de apoyo del peronismo. A través de un comunicado, el Partido Justicialista trazó un paralelismo histórico entre el arresto de Juan Domingo Perón en la isla Martín García en 1945 y la situación procesal que padece la expresidenta, denunciando un régimen de visitas restrictivo y una condena judicial impulsada sin pruebas con el único objetivo de apartarla definitivamente de la vida pública.

En la misma línea, la Confederación General del Trabajo (CGT) se sumó a los reclamos del 17 de Octubre con un documento donde ratificó la vigencia de las banderas de la justicia social, al tiempo que exigió el cese de la persecución judicial a Cristina y demandó la plena garantía de los derechos políticos de la exmandataria de cara a las próximas elecciones.






