Después de mucho tiempo de ser tema de discusión en grupos especializados, me alegra que Peter Thiel se haya hecho conocido, si no masivamente, en grupos más amplios preocupados por la salud de la democracia.
La reunión con Milei, la compra de una casa en Barrio Parque y un torneo de ajedrez en Torre Blanca le fueron dando una visibilidad que no había tenido por su rol en la destrucción de Gaza, la guerra contra Irán y la deportación de migrantes por parte del ICE. También nos va sonando el nombre de su empresa más conocida, que tiene un nombre con origen en el universo Tolkien: Palantir. El Papa en su reciente encíclica “Magnifica Humanitas” de alguna manera le respondió a sus propuestas libertarias y transhumanistas con una frase del gran Gandalf.

El anuncio de la creación de un “gemelo digital social” por parte del Ministerio de Capital Humano de la Nación despertó las alarmas. Precisamente, los gemelos digitales son uno de los productos que ofrece Palantir a través de la plataforma Foundry. Generalmente, quienes usan el modelo de gemelos digitales son, por ejemplo, empresas de electricidad o infraestructura, ¿será Argentina un laboratorio para que se empiece a usar en el terreno social? El gobierno lo desmintió; nadie les cree.
Una de las preocupaciones respecto al uso de estas herramientas es: ¿qué va a pasar con las elecciones del 2027? ¿Va a haber una intervención de Palantir u otra empresa extranjera para crear estados de ánimo, peleas, noticias falsas, etc, que dirijan el voto hacia el candidato libertario? Este fin de semana tendremos un laboratorio en Colombia para saber si esto es posible.

Esta preocupación encendió el debate en foros y redes sociales frecuentadas por militantes del campo popular, especialmente del peronismo. Me llamó la atención encontrarme con mensajes que decían algo así como: “Desde Palantir nos van a querer manipular para que nos peleemos entre nosotros, hay que bloquear al compañero que critique a otro compañero porque está siendo manipulado”. ¿Hay que bloquear o cancelar compañeros que hagan críticas internas?
Nos encontramos en un momento de mucho debate entre la militancia; hay bronca, hay confusión, hay decenas de teorías sobre los motivos de la crisis (incluidas las conspiranoicas), hay pases de factura, hay búsqueda de alternativas, hay reagrupamientos, en definitiva, hay mucho movimiento. En ese movimiento empiezan a aparecer nombres para las candidaturas presidenciales, aunque falta un siglo con un mundial en el medio para las elecciones. A veces eso hace subir el tono de las discusiones y las agresiones se pueden tornar personales.

Está claro que eso no es bueno para el debate, que siempre es mejor dar los debates cara a cara, que las discusiones tienen que darse en el terreno de las ideas y los proyectos de país que queremos y no en forma ad hominem. En ese terreno también nos vienen ganando los Peter Thiel de la vida, que vienen pensando cómo será el futuro con sus gobiernos tecnocráticos, viajes a Marte y una vida que se prolonga gracias a la tecnología. Algunos, como Sam Altman e incluso Elon Musk, se animan a pedir un ingreso universal sustancial para que podamos seguir consumiendo cuando nos quedemos sin trabajo. ¿Y nosotros? ¿En qué país estamos pensando para los próximos años? ¿En qué tipo de desarrollo? ¿Con qué tipo de trabajadores? ¿Cuáles son nuestras utopías que nos ayudan a caminar?
Por eso pienso que no hay que bloquear ni funar a nadie. Es tiempo de escuchar, de debatir, de proponer y también, llegado el momento, de competir en una gran interna donde se defina quiénes serán los/las candidatos/as más adecuados/as para ganar las elecciones y volver a gobernar; el que gana conduce y el que pierde acompaña.
Si hoy nos peleamos en las redes, no es porque los algoritmos nos estén confundiendo, sino porque hay un debate sin saldar, problemas de conducción en los distintos espacios y mucha gente esperando que alguien le dé una respuesta que la haga soñar con un futuro mejor del que avizoramos. El problema hoy no es la comunicación, es la política. En el 2027 veremos.
A veces sentimos que enfrente tenemos un enemigo poderoso, con mucho dinero y poder tecnológico, que traspasa fronteras, y nos sentimos un poco desanimados, insignificantes, empezamos a querer tener una respuesta para todo. El Papa (y Gandalf) nos animan en Magnífica Humanitas a no desanimarnos, a no querer resolver todo solos, a hacer nuestra parte humildemente, en el lugar que nos toque: “No nos atañe a nosotros dominar todas las mareas del mundo, sino hacer lo que está en nuestras manos por el bien de los días que nos ha tocado vivir, extirpando el mal en los campos que conocemos, y dejando a los que vendrán después una tierra limpia para la labranza“.
*Lic. Comunicación Social. Dirigente de Identidad – Primero la Patria







Muy buen analisis, la interna tiene que darse, de no ser así estamos encaminados a repetir la experiencia 2019. También es importante empezar a discutir ideas, propuestas y proyectos; no quedarse en la discusión de los candidatos solamente.
Excelente análisis!