jueves, octubre 15, 2026
Sin Resultados
Ver Todos los Resultados
Contraeditorial
  • Editorial
  • Opinión
  • Nacional
  • Economía
  • Mundo
  • Sociedad
  • Cultura
  • Editorial
  • Opinión
  • Nacional
  • Economía
  • Mundo
  • Sociedad
  • Cultura
Sin Resultados
Ver Todos los Resultados
Contraeditorial

En la Naranja Mecánica

Por Carlos Ciappina
3 enero, 2025
En la Naranja Mecánica

Destruir es más fácil y mucho
más espectacular que crear.
(Anthony Burgess, Clockwork Orange)

Cuando Anthony Burgess escribió La naranja mecánica (1962) y Stanley Kubrick la hizo film de ciencia ficción (1971) seguramente nunca imaginaron que Alex (todos sabemos quién es Alex) dejaría de ser un personaje de ciencia ficción y gobernaría un país entero.

Articulos Relacionados

Máximo: “La tienen secuestrada ahí arriba todavía”

Lo que se cifra en el nombre

12 de Octubre ayer y hoy: del Día de la Raza a la catástrofe civilizatoria

12 de Octubre ayer y hoy: del Día de la Raza a la catástrofe civilizatoria

Alex es un joven de clase media media: no le falta nada salvo el cariño y el amor de sus padres. Uno hasta puede imaginar las discusiones eternas de Alex pidiendo atención y amor no correspondido. Mala cosa no llevarse bien con los progenitores, o, peor, que ni siquiera te tomen en cuenta.

Alex es un desaforado del sexo, una y otra vez tiene que demostrar su hombría y potencia con una o más mujeres (en el film, con dos a la vez, al menos). Pero al mismo tiempo tiene un conflicto con lo femenino; ese conflicto se resuelve golpeando a las mujeres y (por supuesto) abusando de ellas.

Alex tiene una pequeña banda de truhanes, brutales y desaforados como él. De estos truhanes exige obediencia total, absoluta. Toda discrepancia habilita una respuesta violenta. Con estos truhanes tiene su propio idioma: una serie de palabras entendibles solo para su grupito de seguidores. Un fárrago de frases violentas y obscenas que nada significan fuera del grupito de «iniciados».

Alex odia a los viejos, y si están en una situación de vulnerabilidad los odia más aún: encuentran un pobre viejo borracho y en vez de tenderle una mano lo castigan animalmente hasta casi matarlo.

Alex odia la cultura y el pensamiento: las dos casas en las que irrumpe (y en las que golpea, abusa y finalmente asesina) son casas de intelectuales y artistas. El odio se potencia si esas intelectuales y artistas son mujeres.

Pero, al mismo tiempo que odia casi todo lo sublime en lo humano, Alex ama a los animalitos: tiene una boa constrictora como mascota en su propio dormitorio. La única expresión de tristeza y empatía que Alex muestra es cuando sus padres le comentan que (en su ausencia) la han matado.

Alex odia al Estado. Este le ofrece solo obstáculos y regulaciones: la escuela es una molestia, su asistente social lo odia a él más que sus propios padres. Finalmente, es el Estado quien lo encarcela y lo inhabilita para elegir el bien o el mal, con un método de lavado cerebral. Pero Alex, sin embargo, mantiene en su interior (pese al Estado) el odio a lo humano y la necesidad de ejercer la violencia y cumplir con sus brutales deseos individuales contra todo y contra todos.

Y así llegamos al fin del film.

Un año de naranja mecánica.

Todos sabemos quién es Alex.

*Fuente: Diario Contexto

Compártelo:

  • Compartí en Facebook (Se abre en una ventana nueva) Facebook
  • Compartir en X (Se abre en una ventana nueva) X
  • Compartir en WhatsApp (Se abre en una ventana nueva) WhatsApp
  • Compartir en Telegram (Se abre en una ventana nueva) Telegram
Tags: Anthony BurgesscrueldadEstadoJavier MileiLa Naranja MecánicaodioStanley Kubrickviolencia
Nota Anterior

Se sienten solos

Siguiente Nota

Cristina planteó cuáles son las 5 tareas del PJ

Deja un comentario Cancelar respuesta

Recomendados

El freno a Milei empieza este domingo

Carta abierta: El costo democrático de la politización de la justicia

Por Cristina Fernández de Kirchner

Sara Mrad: “Hay que plantarse en la calle como corresponde”

Sara Mrad: “Hay que plantarse en la calle como corresponde”

Por Contraeditorial

Lealtad al mandato popular

Kaufman: “El kirchnerismo recuperó al peronismo y por eso las consecuencias”

Por Contraeditorial

¿Qué dejó el Mundial? Del antirracismo como instrumento del racismo a las paradojas del mundo derechizado

¿Qué dejó el Mundial? Del antirracismo como instrumento del racismo a las paradojas del mundo derechizado

Por Carlos Ciappina

  • Quiénes somos
  • Contactanos

© Contraeditorial | Todos los derechos reservados. Registro de la Propiedad Intelectual en trámite. Director: Roberto Caballero. Edición 1722 - 15 de Octubre de 2026.

Sin Resultados
Ver Todos los Resultados
  • Editorial
  • Opinión
  • Nacional
  • Economía
  • Mundo
  • Sociedad
  • Cultura

© 2026 JNews - Premium WordPress news & magazine theme by Jegtheme.

Descubrí más de Contraeditorial

Suscribite ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo

Cargando comentarios...