Sub-ejecuciones presupuestarias, extranjerización y freno de investigaciones definen a LLA. De la ignorancia de Geuna al “humo” de Reidel y Milei.
“Cuando el Estado da libertad y elimina obstáculos, Argentina comienza a despegar”, explica en un tuit del 27/2/25 el secretario de Innovación, Ciencia y Tecnología, Darío Genua [1]. Este funcionario fantasma reemplazó a Alejandro Cosentino, otro fantasma que renunció el 6/6/24. Ambos son licenciados en Administración de Empresas de la Universidad Católica Argentina (UCA) y tienen experiencia nula en gestión del conocimiento.
El tuit de Genua festeja el desarrollo de un remolcador de satélites de la empresa argentina Epic Aerospace e incluye un video donde, como collar de melones, aparece colgado al cuello de los desarrolladores. ¿Qué tuvo que ver Genua con esta empresa nacional del sector espacial? Nada. Epic Aerospace muestra imágenes del 3/22 donde ya se hacían pruebas del motor-cohete de su remolcador.
Igual que otras start-ups intensivas en tecnología, esta empresa es una consecuencia de la inversión pública orientada al crecimiento y diversificación del sector espacial argentino, que tuvo un desempeño deslumbrante en 2003-2015. En la sala limpia de la empresa pública INVAP en 2011 se podían ver, en simultáneo, tres satélites en proceso de construcción –el SAC-D, el SAOCOM-1A y el ARSAT-1–, mientras decenas de pymes nacionales desarrollaban componentes para INVAP con aprendizajes y acumulación de capacidades. Dejamos esta historia para otro día.
Volvamos al presente: ¿por qué decimos que Genua no tuvo nada que ver con Epic Aerospace y su remolcador satelital? “Ayer tuvimos el privilegio de conocer el increíble trabajo de @epicaerospace”, tuiteó el 21/02/25 [2]. A pocos días de desayunarse, Genua viajó a Florida, EEUU, para asistir a la puesta en órbita del remolcador por un cohete de la empresa SpaceX y, por supuesto, sacarse fotos. Como luego de la puesta en órbita hubo algo que no funcionó y el remolcador espacial se perdió, Genua regresó de Florida y se desentendió de la empresa Epic Aerospace. Mientras tanto, el presupuesto de la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE) padece un recorte histórico [3].
La incapacidad de este funcionario es para el Guinness: ejecutó menos del 30% del crédito vigente para ciencia y tecnología de su secretaría en 2024 (que representa una caída del ¡¡91,7%!! en términos reales respecto del MINCyT en 2023) [4]; también publicó en algunas redes, en noviembre, un “Plan Estratégico 2024-2025” de una carilla y media. Cuando se le recordó que ya existía un Plan Nacional de CTI 2030, respondió: “El Plan 2030 es desastroso”. Es evidente que no sabía que estaba hablando de la Ley 27738, sancionada por el Congreso a fines de 2023, un producto colectivo que incluye la participación de los sectores de ciencia, tecnología e innovación (CTI) de las 23 provincias, la CGT y las dos CTA, asociaciones empresarias, entre muchos otros actores colectivos.

Si abrimos la lente, el desempeño de Genua se replica en un patrón sistémico acelerado de destrucción del sistema nacional de CTI y de las capacidades productivas nacionales durante los primeros quince meses de gobierno de LLA. Como síntesis de la catástrofe, el Grupo EPC-CIICTI analiza la evolución de la inversión pública en CTI como porcentaje del PBI y realiza una proyección para 2025 que, de cumplirse, perforaría el mínimo histórico de 2002 [4].
La estafa del “plan nuclear argentino”
La monotonía anti-científica agobiante de la financiarización, el extractivismo y el endeudamiento pareció alterarse en vísperas de Navidad con el ruidoso anuncio de un supuesto “plan nuclear argentino”. La cronología de esta farsa comienza el 20/12/24. Ese día el topo sostuvo en la Bolsa de Comercio de Córdoba que, por la noche, iba a hacer anuncios “en materia nuclear”. Fue enfático: “Literalmente, se van a caer de culo” [5].
Por la noche, el topo y su jefe de asesores Demián Reidel, protagonizaron una puesta en escena onírica. La esencia del mensaje fue que las tierras inhóspitas y el frío de la Patagonia eran ideales para instalar un hub de IA y que la Argentina podía producir pequeños reactores nucleares modulares para proveer la cantidad ingente de energía demandada.
El anuncio faraónico buscaba ocultar la paralización del prototipo CAREM 25, el pequeño reactor modular que desarrolla la CNEA, que lleva USD 690 millones de inversión pública con un 64% de avance. A cambio de sepultar el CAREM 25, la bomba de humo de Reidel fue la mención de un pequeño reactor modular de INVAP, el ACR-300, que es una buena noticia, aunque por ahora es un reactor de papel. Igual que Genua, Reidel anuncia lo que ya viene de años atrás, pero sin apoyo público.
Queda claro que la dupla Milei-Reidel no anunció “un plan nuclear argentino” y menos un hub de IA. Lo único concreto que dijeron es que hay tierras inhóspitas y frío en la Patagonia. Si se busca más información, aparece el humo de Reidel para llenar el vacío: “El presidente Milei ha capturado la atención y lo aman en Silicon Valley” [6].
Atrapados en el “patio trasero”
El 20/1/25, Donald Trump pronunció su discurso inaugural y al día siguiente anunció Stargate, proyecto que supone una inversión de 500 mil millones de dólares para los próximos cuatro años enfocado en construir nuevas instalaciones para IA en EEUU. Durante 2025, sostuvo Trump, se invertirán 100 mil millones de dólares, especialmente en infraestructura energética para el enorme consumo proyectado por la IA [7].

Desde China, la respuesta llegó el 28/1/25. El anuncio de la empresa DeepSeek neutralizó y puso en ridículo la jactancia gestual y retórica de Trump. En pocas horas, la pequeña empresa china hizo perder a las grandes empresas de EEUU muchos más miles de millones de dólares que la inversión anunciada por Trump para los próximos cuatro años.
Solo la caída del 17% de las acciones de Nvidia representó una pérdida de 600 mil millones de dólares en capitalización y “la mayor pérdida diaria de una empresa en la historia del mercado de valores EEUU”, según CBS News. Algunas otras empresas de microchips de alta velocidad y del sector energético también perdieron decenas de miles de millones.
La incertidumbre tectónica que desencadenó la respuesta de China al proyecto insignia de Trump, para quien lo quiera ver, terminó de refutar las fantasías del hub de inteligencia artificial. La prioridad de Stargate es la creación de 100 mil puestos de trabajo en territorio norteamericano, ni uno en la Patagonia. Si esto no alcanzara para disuadirnos de que Reidel está perdido en la niebla, el clavo en el ataúd de su parodia de plan nuclear lo aporta el cataclismo de la guerra de aranceles que desencadenó Trump a comienzos de abril.
En síntesis, al final de la borrachera de anuncios de la dupla argento-libertaria solo quedan escombros: el CAREM 25 paralizado con un 64% de avance, el 80% de los salarios del personal de la CNEA por debajo de la línea de pobreza, la extranjerización de la empresa IMPSA –vendida a la empresa norteamericana Arc Energy–, las promesas de continuar extranjerizando el 49% de la empresa pública Nucleoeléctrica y la letanía que el topo repite como un muñeco a cuerda: en la Patagonia sobran el frío y las tierras inhóspitas para el hub de inteligencia artificial. Este es el estado real del sector nuclear, con una ristra de contratos clausurados y pasivos que seguramente afrontará el gobierno que suceda a la implosión de LLA.
Al cierre de esta nota nos enteramos que Reidel va a ocupar la presidencia de Nucleoeléctrica y a ubicar gente afín en el directorio de la empresa. Nada cambia. Es el poder por el poder. Si creyera lo que dice y repasara el desarrollo nuclear argentino comprendería que la política exterior de genuflexión obscena pro-yanqui refuerza la imposibilidad de tener “plan nuclear argentino”. La idiosincrasia de “patio trasero” del neoliberalismo lumpen de Reidel se interpreta en Washington como dependencia tecnológica y productiva.
Episodios como el anuncio de Stargate, el affair $LIBRA –que hizo caer de culo de verdad a argentinas y argentinos– y la guerra de tarifas en curso dejan a Reidel repitiendo el mantra de un plan nuclear inviable, que no avanzó en requisitos básicos, como sentar a la mesa a la Autoridad Regulatoria Nuclear, que no fue informada de nada. A partir del día en que se inicie este contacto, hay que pensar en tres años, como mínimo, para el inicio de la obra civil del primer ACR-300, que hoy es una patente [8]. ¿En qué año de la década 2030 entregará su primer MWh de electricidad el primer ACR-300 en Atucha? ¿Y los dólares? No importa. Lo que importa es ganar tiempo.
Los sepultureros sepultados
Estos episodios de destrucción de capacidades estratégicas se replican en el INTI, el INTA, el Servicio Meteorológico Nacional, el Instituto Geográfico Nacional o cualquier otra institución de CTI, incluidas las universidades públicas. El poder económico concentrado local lo fomenta, porque interpreta que el desquicio del topo es una oportunidad para “subordinar definitivamente el trabajo al capital removiendo todas sus conquistas históricas y volviendo esa nueva situación irreversible”, explican Basualdo y Manzanelli [9].
Luego de Videla, Menem-De la Rúa y Macri, en los inicios de la cuarta fase de neoliberalismo dependiente, Paolo Rocca se mostraba fascinado con las desmesuras del hoy cripto-estafador y se ilusionaba con la actualización recargada del deseo que le costó al pueblo argentino un genocidio: “Cuando leo los puntos mencionados por el Presidente veo la posibilidad de un reset de la Argentina” [10].
En el plano económico, el “reset” se canaliza a través del DNU 70 y la Ley 27.742 –que incluye el RIGI–, que se enfocan en la desposesión de bienes públicos y el extractivismo financiarizado, con prioridad al incentivo de la inversión bajo la lógica predadora excluyente del de-risking –o reducción del riesgo–, que supone anarquía regulatoria, rentabilidades extraordinarias, y transferencia de deuda y pasivos ambientales al Estado y al pueblo argentino. La garantía de irreversibilidad, el sentido profundo del “reset”, es la destrucción de las capacidades científicas, tecnológicas e industriales.
El perfil banal de funcionarios tipo Genua o Reidel –la ignorancia asertiva, el disimulo entreguista, el narcisismo yuppie– evidencian la precariedad de los cuadros de gestión de la ultraderecha telúrica en áreas ajenas al saqueo financiero y extractivo.
En el plano sociopolítico y cultural, el blindaje de los medios concentrados y la entropía inducida en las redes, aliados al partido judicial y el lawfare, se enfocan en la deshistorización, la despolitización y el desgarro de la trama social. El blanco estratégico de esta maquinaria es la principal referente del movimiento peronista junto con su espacio político. Hoy, Cristina Fernández, junto con el horizonte de recuperación y profundización del proyecto que evolucionó en 2003-2015, son la pesadilla de las elites económicas paridas por el genocidio y el ingreso al orden neoliberal.
Pasarán los argento-libertarios, nueva versión de la ilusión fallida de los sepultureros que terminarán sepultados. Y volverá el peronismo en su versión anti-neoliberal para profundizar la orientación del período 2003-2015, único camino de salida del patrón de saqueo financiero y extractivo.
Referencias
[1] https://x.com/DarioGenua/status/1895211760472465495
[2] https://x.com/DarioGenua/status/1892917138697978241
[3] https://ate.org.ar/250220-conae-fusion-vaciamiento/
[4] El gráfico puede verse en: https://grupo-epc.com/informes/analisis-presupuestario-del-sncti-enero-2025/
[6] https://www.youtube.com/watch?v=MgBkTNdWQdQ
[7] Informe para el Departamento de Energía de EEUU: https://eta-publications.lbl.gov/sites/default/files/2024-12/lbnl-2024-united-states-data-center-energy-usage-report.pdf
[8] https://x.com/dreidel1/status/1898403005755449443
[9] “La teoría del ciclo del eterno retorno”. Flacso Argentina – CIFRA CTA, Documento de Trabajo Nº 30, enero de 2024, pp.10, 14.[10] https://econojournal.com.ar/2023/12/rocca-la-posibilidad-de-un-reset-de-la-argentina-abre-camino-a-las-posibilidades-de-desarrollo-que-tiene-el-pais/






