“Gente les quiero informar que lo que hoy iba a ser la pre-escucha en la Ex ESMA no se va a poder dar. El Gobierno Nacional mostró papeles y datos de salud y planes de evacuación que eran falsos, de salidas de emergencias que sí están y dijeron que no estaban. Se lo llevaron a una jueza y nos suspendieron el evento porque ya saben cómo funciona todo esto… No voy a poder dar el show que tenía pensado, estoy muy triste”, denunció el cantante urbano Milo J desde sus redes sociales.
“Tienen preparados policías afuera para reprimir a la gente, así que váyanse tranquilos a sus casas. No quiero que a ningún fan le pase nada. Pórtense bien”, dijio Milo a través de un video en su cuenta de Instagram.
“Supongo – concluyó – que juntar a 20.000 personas en un espacio de memoria no le gusta al Gobierno”.
Apenas trascendió la vergonzosa medida cautelar impulsada por el gobierno de Javier Milei, que determinó la cancelación del concierto, la organización H.I.J.O.S. denunció: “Censuraron el recital de Milo J, aquí en el predio de la ex ESMA, que iba a ser libre y gratuito, al que se habían inscrito más de 15 mil personas”.
La actividad fue anulada en forma intempestiva, cuando ya se había formado una fila de tres cuadras frente al predio de la ex ESMA, donde iba a realizarse el recital.
La gravedad de lo ocurrido determinó que agrupaciones de Derechos Humanos ofrecieran una conferencia de prensa en el lugar para expresar su rechazo. Estuvieron presentes miembros de H.I.J.O.S., Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora, Nietes y el sobreviviente de la ESMA, Manuel Fernando Franco.
Desde H.I.J.O.S. repudiaron la actitud del gobierno de “censurar a los artistas que apuestan a la cultura, la memoria y que tienen cosas para decir”. “Agradecemos a Milo por haber elegido este lugar que tanto representa para los argentinos y argentinas”, sostuvieron tras destacar el significado del Espacio de Memoria y Derechos Humanos ex Esma para la familia del artista “que fue víctima de la dictadura”.
Representantes de la organización pidieron “porque no haya más dictaduras, torturas y violencia institucional” y agregaron: “Entendemos que la decisión del secretario de Derechos Humanos, -ex juez Alberto- Baños, tiene que ver con apostar al negacionismo para que los jóvenes no ingresen a este lugar, así como de la jueza Alejandra Bioti, que tomó la decisión de suspender el recital”.
Por su parte, Aldana Ríos, la madre y manager de Milo J, se refirió a la “celeridad de la justicia en estos tiempos para suspender y censurar a un pibito de barrio de 18 años que lo único que hace, es arte y transmite en sus canciones y en sus letras, vivencias reales”.
En este sentido, Rios se mostró sorprendida por “la facilidad con la que nos extorsionaron y llenaron el lugar de camiones hidrantes, policías, motos y nos dijeron que si no suspendíamos, iban a reprimir a todos los chicos que esperaban a ingresar”.
“Ante eso, no dudamos. Agotamos todas las instancias de hablar con la verdad y presentamos todo lo que debíamos”, refirió la madre del intérprete y agregó: ”No es la primera vez que hace un show gratuito, pero es la primera vez que lo censuran”.
“Ojalá que la justicia actúe así con todas las causas, como cuando sufren los más vulnerables. La decisión que tomó Camilo de venir a tocar acá, no fue política, partidaria, ni con la intención de molestar a nadie. Venimos a un espacio de memoria donde nos sentimos contenidos”, indicó.
La manager destacó que contaban con los permisos pertinentes y planos de evacuación necesarios y agregó: “Ojo, porque esto ya pasó. Si mañana alguien canta una canción que no les guste, ojo con que les apaguen un equipo, corten la luz o metan presos. Es gravísimo que le tengan miedo a un chico de 18 años”.
“Camilo no cobraba un sólo centavo por esto y ninguno de los fondos que se pusieron para el escenario, salieron del Estado. Esto salió por parte del bolsillo de Milo J”, concluyó la madre del artista.






