Primer discurso del presidente electo de Uruguay, Yamandú Orsi, tras la victoria del Frente Amplio en el balotaje.
Y a pesar de la lluvia, está aclarando el horizonte y eso es importante.
Esta noche es de muchísimos, muchísimos agradecimientos a todas y todos los que han hecho una campaña ejemplar en la que logramos nada menos que el triunfo.
Un triunfo que empezó allá en octubre cuando la ciudadanía decidió la integración de nuestro Parlamento.
Un agradecimiento a aquellas y aquellos que hoy llevaron nuestra propuesta, repartieron listas, estuvieron en los locales de votación hasta última hora y que todavía deben estar ahí esperando para terminar los resultados para mandar a la Corte Electoral.
Un agradecimiento enorme a todos aquellas y aquellos que nos esperaron en cada rincón del país desde Bella Unión hasta Rocha, desde Colonia a Río Branco, desde Pueblo Ansina a Punta del Este, desde San Ramón a Treinta y Tres.
En cada uno de esos rincones recibimos el apoyo, el afecto y el empuje y la esperanza para poder seguir caminando hasta el día de hoy.
Muchas gracias también a aquellos que hicieron de la militancia política de nuevo el efecto a nivel regional y continental. Seamos conscientes que hace ya 40 años como nunca antes habíamos tenido un período tan grande de democracia de manera interrumpida, donde cada cinco años vamos a las urnas para resolver el futuro de nuestro país de manera democrática y en libertad.
Y cuando me refiero a todos los militantes que hicieron esto también me refiero a aquellos que abrazan otras ideas, que abrazan otras banderas.

En también son conductores de esta democracia porque este país es ejemplo de acumulación positiva, donde ladrillo tras ladrillo se va construyendo un país donde tenemos diferencias en nuestros pensamientos, pero no hay lugar ni para el agravio ni para la descalificación. Y es por eso que triunfa una vez más el país de la libertad, de la igualdad, también de la fraternidad que es nada más ni nada menos que la solidaridad y el respeto por los demás.
Sigamos en ese camino.
Hoy estamos muy felices quienes abrazamos estas banderas, aquellos que reconocemos y accedimos al triunfo, pero entendamos ciudadanas y ciudadanos de mi fuerza política que me acompañan, hay otra parte de nuestro pueblo que como nosotros hace un tiempo están con otro sentimiento. Esa gente también nos tendrá que ayudar a construir un país cada vez mejor. A ellos también los precisamos.
Y el mensaje no puede ser otro que seguir abrazando las banderas y las ideas, porque a partir del debate de ideas se construye una sociedad mejor, un país mejor y por sobre todas las cosas una república democrática con futuro.
No hay futuro si le ponemos un muro a las ideas. Porque esto es así, la democracia es así.
Recuerdo qué se sentía sufrir la derrota, nos pasó hace unos años, yo siempre decía que podemos sufrir una derrota, pero la que no debemos sufrir jamás es aquella que coarta las libertades, la que coarta la democracia. Esa es la que nunca podemos aceptar. Y la que pretende llevarse puesto a los partidos políticos. Larga vida a los partidos políticos de Uruguay, larga vida a nuestro sistema republicano y democrático.
Voy a ser el presidente que convoque una y otra vez al diálogo nacional para encontrar las mejores soluciones, por supuesto con nuestros planteos, pero también escuchando muy bien lo que nos dicen los demás.
Voy a ser el presidente que construya una sociedad más integrada, donde a pesar de las diferencias jamás nadie podrá quedarse atrás desde el punto de vista económico, social y también político.
También tendrá que ser un país que camine hacia el desarrollo y la prosperidad, por lo que también seré el presidente del crecimiento nacional y el avance.
A eso los invito a todos y a todas.

Quiero saludar desde acá a cada rincón de mi país que es maravilloso. Abracemos con fuerza la idea de que Uruguay es uno solo, a pesar de nuestras diferencias territoriales.
Quiero saludar a cada uno de los que están ahí, a cada militante de las localidades pequeñas del interior profundo y en mi querido Canelones a quien tanto quiero.
Estos son mis compromisos, los del trabajo para integrarnos, para dialogar y para crecer.
Siempre dije que no son tiempos de promesas, pero me comprometo a una sola: a partir de mañana vamos a trabajar mucho, a laburar muchísimo, todos los días y a no aflojar jamás para la construcción del Uruguay que nos merecemos, donde nadie se sienta relegado.
Eso nos enseñaron nuestros referentes y vaya un reconocimiento al general, a Tabaré, a Danilo, al queridísimo Mariano que por ahí estará en alguna placita de Montevideo.
Vaya mi reconocimiento a Pepe, a Lucía, al queridísimo Marcos que está ahí mirándonos. Aprendí muchísimo y lo seguiré haciendo.
Eso es lo que sé hacer: escuchar mucho y trabajar fuerte por un Uruguay mejor.
Los invito a todos, muchísimas gracias por todo este esfuerzo.
Salud Uruguay, salud compatriotas.
Gracias.





