Más de un centenar de investigadores e investigadoras del CONICET denunciaron que el gobierno de Javier Milei viola en forma sistemática la Ley 27.614 de Financiamiento del Sistema Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación, por lo que la ejecución presupuestaria acumulada en el primer trimestre del año sufrió una preocupante caída del 22,1%. Asimismo, revelaron que también se congelaron los ingresos a la Carrera de Investigador Científico, un recorte que dejó en la calle a 845 candidatos que ya habían sido aprobados en la convocatoria 2022.
Esta caída en la inversión del Estado fue minuciosamente explicada por el propio gobierno, en un informe que la Jefatura de Gabinete de la Nación presentó en abril ante el Congreso de la Nación.
Según dicho informe, el presupuesto destinado a ciencia y técnica en 2025 representa apenas el 0,157% del PBI, una significativa disminución respecto al 0,302% en 2023 y al 0,214% en 2024.
El gobierno justifica el incumplimiento de la ley argumentando que no prevé sanciones en caso de no ser aplicada, postura que los científicos consideran preocupante por sentar un precedente de desobediencia legal, según explicaron los miembros de la Junta de Calificación y Promoción del CONICET, a través de una solicitada.
Los científicos indicaron que desfinanciar la investigación y desprestigiar a quienes la realizan debilita la institucionalidad democrática y la legalidad, por lo que hicieron un llamado a la defensa del conocimiento como “bien público esencial para el desarrollo estratégico del país”.
En este contexto, denunciaron el congelamiento de incorporaciones a la Carrera del Investigador Científico (CIC), afectando a 845 ingresantes aprobados en la convocatoria 2022 y a quienes resulten seleccionados en la evaluación de 2023.
Además, señalaron la falta de actualización de estipendios para becas doctorales y postdoctorales del CONICET y de la Agencia I+D+i, lo que compromete la formación de jóvenes investigadores, pilar fundamental del sistema científico.
Los científicos advirtieron que la paralización o recorte de programas estratégicos – como los PICT 2022 – y el retraso en la ejecución de fondos de cooperación internacional, agravan aún más una situación que ya es dramática.
Finalmente, el documento concluye reafirmando la importancia de sostener la ciencia pública y poner en valor ante la sociedad argentina la seriedad y rigurosidad del sistema de evaluación del CONICET, reconocido nacional e internacionalmente.






