El diputado nacional Máximo Kirchner afirmó este domingo que “a nadie le cae bien que un presidente de otro país nos diga cómo votar en el nuestro”, al referirse a las declaraciones de Donald Trump sobre las elecciones en la Argentina. El presidente del Partido Justicialista bonaerense realizó estas declaraciones tras emitir su voto en la ciudad de La Plata, donde también criticó la política económica del Gobierno y pidió poner un freno a las “situaciones de humillación nacional a las que está siendo sometido el pueblo argentino”.
Kirchner señaló que “los argentinos compran dólares y Estados Unidos pesos”, una ecuación que, según destacó, “no funcionó jamás”. Afirmó que el país atraviesa una etapa en la que debe “recuperar la autoestima” y convocó a todas las fuerzas políticas a defender la soberanía nacional. “Un país no se termina nunca – agregó -, tenemos que cuidar mucho nuestro país. Hoy quiero que esté eso. Y después podemos discutir todo adentro, pero no puede ser que un señor, digamos, de otro país, le diga a la Argentina que se está muriendo, y que si no se hace lo que quiere él que es votar a determinado espacio político nuestro país se muere. Nuestro país es soberano, es libre y no puede dejar someterse a esta humillación nacional, pertenezcas a la fuerza política que pertenezcas.”
Durante su contacto con la prensa, el dirigente del PJ recordó los antecedentes de injerencias económicas y políticas de funcionarios estadounidenses en el pasado. Mencionó los casos de Anne Krueger, del Fondo Monetario Internacional, y de Paul O’Neill, secretario del Tesoro durante la presidencia de George W. Bush, quien había cuestionado el destino de los fondos utilizados por la Argentina en los años 2000 y 2001. En esa línea, criticó también al actual secretario del Tesoro, Scott Bessent, a quien acusó de “agredir a una fuerza política en particular, no voy a decir el nombre porque todavía se está desarrollando el acto electoral”.
Kirchner sostuvo que “la Argentina necesita relaciones maduras con todos los países del mundo”, pero advirtió que no se deben tolerar “nuevas formas de subordinación”. Reclamó que se pongan en valor los recursos naturales del país y destacó que “el pueblo argentino sabe producir y salir adelante, pero necesita que se le den las condiciones mínimas para hacerlo”.
En otro tramo de sus declaraciones, el legislador criticó al ministro de Economía, a quien calificó como “impresentable” y acusó de haberse “tirado sobre el secretario del Tesoro de Estados Unidos, diciéndonos ‘compra campeón’, todas las cosas que fueron sucediendo. Eso de experto en crecimiento…Yo creo que tienen que tener un rapto de humildad en el gobierno y entender que las ideas que aplicaron no funcionaron”.
Kirchner cuestionó además la política económica del gobierno actual y mencionó como ejemplo el debate del Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI), al que calificó como “una medida que hay que derogar o modificar porque le va a hacer mucho daño a la economía argentina en el tiempo”. También se refirió a la Ley Bases, que, según afirmó, “no trajo paz ni prosperidad ni puso a la Argentina en el camino del crecimiento”.
“Lo que uno ve es que la macroeconomía funciona muy mal y la microeconomía de la gente ya venía funcionando mal”, concluyó Kirchner, quien insistió en la necesidad de “debatir y mirarnos a la cara para entender que vivimos en el mismo país, con los mismos intereses y la misma bandera”.






