“Daniel Noboa es uno de esos outsiders, jóvenes, simpáticos, que juegan a no ser ni de derecha ni de izquierda… un juego ideal para la oligarquía y la derecha de nuestros países”, dijo la dirigente ecuatoriana Gabriela Rivadeneira.
En una entrevista con el medio digital Tektónicos, la ex presidenta de la Asamblea Nacional Legislativa del Ecuador durante el correísmo, un alto cuadro de Revolución Democrática pero exiliada en México, sostuvo además que si gana Noboa en el balotaje del 13 de abril podría avanzarse en la apertura de una base militar de Estados Unidos en Galápagos. “Es un punto estratégico crucial y permite tener un control marítimo sobre el narcotráfico. Hay cifras impactantes. Cuando en Manta había una base militar de EE.UU. (luego cerrada por el gobierno de Rafael Correa), los indicadores de inseguridad, narcotráfico y comercio, en el Ecuador, eran exorbitantes”.
Según Rivadeneira, Noboa ya provocó “crisis económica, crisis carcelaria, crisis energética y lo peor el avance de la toma territorial del crimen organizado y el narcotráfico”.
Y agregó: “A medida que el Estado se fue retirando del territorio, el crimen organizado ocupó ese espacio y avanzó con tanta fuerza que Ecuador pasó de ser el segundo país más seguro del continente hace ocho años, a convertirse en el más violento e inseguro de América del Sur”.
Desde México, dijo a Tektónikos que abrigaba esperanza de que la correísta Luisa González pueda derrotar a Noboa en el balotaje.

“Estamos muy esperanzados. En este contexto, tener la primera mujer presidenta en el Ecuador nos entusiasma, nos da esperanza. Ahora, a ocho años del peor acto de traición política de América latina, no sería casual que ganara una mujer. Es parte de una dinámica por la que muchas mujeres en el Ecuador hemos luchado y hemos guerreado”, sostuvo Rivadeneira. Y añadió “Después de la primera década con Cristina Fernández de Kirchner, Dilma Rousseff y Michelle Bachelet, hoy tenemos dos presidentas, Claudia Sheinbaum. que además está imponiendo una agenda sumamente interesante a nivel de política internacional, y Xiomara Castro, presidenta de Honduras, quien va a pasar la posta a una nueva mujer candidata a la presidencia, Rixi Moncada. Nosotras tenemos que ser más frontales. La tibieza, para variar, no lleva a ningún lado. Ojalá el juego de la política sea cada vez más directo y más radical hacia la construcción de un proyecto humanista en la región, porque estamos definitivamente batiéndonos entre la muerte que propone el fascismo y entre la vida que propone la izquierda y, en este caso, el abanico de progresismos”.
Finalmente, la dirigente ecuatoriana sostuvo: “La tibieza, para variar, no lleva a ningún lado. Ojalá el juego de la política sea cada vez más directo y más radical hacia la construcción de un proyecto humanista en la región, porque estamos definitivamente batiéndonos entre la muerte que propone el fascismo y entre la vida que propone la izquierda y, en este caso, el abanico de progresismos”.






