Por Gabriel Osorio (Tektonikos)
“Ainda estamos aqui, aún estamos aquí”, fue la frase que guio el discurso de Renata Codas, Coordinadora del Núcleo del Partido dos Trabalhadores (NPT) Argentina, en el lanzamiento de la campaña de Lula 2026 en este país.
El evento tuvo lugar el domingo 16 de agosto en el Bar Cultural La Paz Arriba. Fue una feria comunitaria con un acto político en el que se habló de migración, democracia y una elección que, más que un cargo ejecutivo, definiría un “modelo de país y de continente”.

“Estamos viviendo el avance de la extrema derecha en el mundo y en el continente”, seguía Codas, “en el que vemos nuevas tecnologías y una concentración inédita de recursos que viene trayendo nuevos desafíos a la democracia, a las instituciones, y viene cuestionando derechos, construyendo nuevos enemigos y cuestionando nuestras propias capacidades de decidir.”
A lo largo del discurso, la dirigente enumeró cuatro hitos que marcarían el actual proceso electoral: la victoria en 2014 de Dilma Rousseff, donde “empezó al cuestionamiento a las elecciones y a la urna electrónica brasileña”; el apresamiento de Lula y la consecuente elección de Jair Bolsonaro el 2018, con “cuatro años de desgobierno y centenas de muertes innecesarias en la pandemia”; en 2022, la liberación de Lula tras 580 días preso y su vuelta a la presidencia de Brasil y, finalmente, el intento de ruptura institucional del 8 de enero de 2023.
“Bolsonaro ahora fue condenado, pero su legado persiste. Y uno de sus hijos es nuestro adversario en esta elección. Muchos prófugos de este atentado a la democracia viven y residen acá en la Argentina hoy en día. Algunos tienen incluso asilo político; protección del Estado argentino”, subrayó Codas.
Llegado este punto, la oradora asoció este ataque a la democracia con la consigna “Cristina Libre”, que hizo explotar en aplausos al público presente. No estaríamos, siguiendo su discurso, ante una serie de hechos aislados, sino frente a un escenario más amplio de avance de las derechas sobre la región:
“Por eso, en esta campaña vamos a hablar de democracia, de soberanía, de parte del papel de Brasil en América Latina, de la integración regional, de migración, de racismo y de qué proyecto de país y de continente queremos. Porque construir un Brasil soberano es tener un punto de resistencia para América Latina hoy. Y nuestra victoria puede abrir y debería abrir las condiciones para que el año que viene también podamos derrotar a la extrema derecha acá en Argentina”, afirmaba.
La campaña migrante
El acto de presentación de la campaña sucedió a una feria de emprendedores donde se ofrecieron libros, merchandising e indumentaria con consignas petistas y de activismo afrodescendiente, y precedió al espectáculo musical llamado “Samba dos trabalhadores” de la paulista Shirlene Oliveira. Más allá de los ritmos y colores, fue una tarde donde la militancia política se asoció a una pertenencia cultural:
“Hay algo que esta elección nos obliga a mirar”, seguía Codas: “que nosotros somos brasileros que residimos en Argentina y, si bien nuestras vidas transcurren acá, seguimos conectados con Brasil. Y no alcanza con decir que tenemos derecho a votar, tenemos que poder ejercer el derecho al voto. Y para eso necesitamos más lugares de votación, más condiciones, más apoyo del Estado brasilero.”
Según comunicaba el NPT Argentina y reafirmaba Codas en su discurso, Brasil cuenta hoy con 13.118 migrantes habilitados para votar en Argentina. Más del 90% del padrón se concentra en la zona electoral de Buenos Aires, con una mayoría de electores concentrados en CABA, el AMBA, Rosario, La Plata y Mar del Plata; estas últimas, personas que viajarían horas para llegar a su lugar de votación.
“Y necesitamos que todos los brasileros y brasileras del territorio argentino puedan desplazarse, puedan moverse en avión, en auto, en tren, que vengan si es necesario de Mar del Plata, de La Plata, de Rosario; que Mendoza se organice, que en Córdoba se organicen, pero que vengan a votar, que vengan ejercer su derecho al voto; que vengan a elegir a nuestro candidato, que vengan a elegir a Lula”, remataba.
Una consideración importante, aclaran desde el NPT Argentina, es que ellos, como partido político participante, no pueden facilitar el traslado de electores a las urnas. Por ello, el llamado es a militantes de otras organizaciones sociales, políticas, sindicales y estudiantiles a sumarse en apoyo a esa labor. Esto es relevante para una circunscripción en la que, en las elecciones del 2022, Lula obtuvo el 65% de los votos con la participación del 57% del padrón.
“En la precampaña le dijimos a algunas organizaciones que les prestamos a Lula un poquito”, bromeaba Codas, “la esperanza que ofrece para que todos militemos juntos y nos puedan acompañar en esta lucha. Y queremos que ustedes sean parte de esa historia. Entonces, atentos a la página web, a las redes sociales, a la red de WhatsApp, para estar al tanto de las actividades de la campaña.”
Frente al atento público de La Paz Arriba, mientras la coordinadora daba su discurso, el resto de los miembros del NPT Argentina mostraban pañuelos rojos con la L blanca de Lula. No era un gesto casual. Se eligió adoptar el recurso del pañuelo, una forma de protesta original e icónicamente argentina, para una causa y un líder propios de Brasil: así como la comunidad brasileña está contenida en la Argentina, las elecciones de Brasil atañerían a Argentina y a toda Latinoamérica.
“Pero estamos acá, seguimos acá”, decía Codas, retomando la frase prestada de la película homónima del 2024, que narra la historia de la familia de un detenido desaparecido, “Y algo a marcar de nuestra campaña es que es una elección migrante, que tiene características muy específicas y aún más en este contexto.”
“Hay que fortalecer que la agenda migrante puede no solo figurar como un adorno en los debates. Tiene que ser realmente parte de las organizaciones y de las decisiones. Y nosotros, como comunidad brasilera, tenemos que incorporar que toda lucha de cualquier migrante que vive en este país es también nuestra lucha. Porque la migración es un derecho y un hecho: lo hacemos. La migración no empobrece un país: la migración transforma, enriquece la cultura, la economía, la vida, y nosotros somos parte de esa historia”, sentenciaba.
“Nosotros tenemos a Lula”
“Ahora sí podemos decir nuestro candidato es Lula presidente”, sonreía Renata Codas al principio del discurso.
Esa misma mañana, Luiz Inácio Lula da Silva había hecho el lanzamiento oficial de su campaña en un acto multitudinario en el estadio municipal de Vila Euclides, Sao Paulo; el lugar donde él mismo, hace casi cincuenta años, había protagonizado las huelgas del sindicato metalúrgico contra la dictadura militar de su país.
“Cuando un gobierno genera hambre, necesita encontrar enemigos para sostenerse”, retomaba Codas en La Paz Arriba, “Es decir, que el problema son los migrantes, los trabajadores organizados, los movimientos sociales, las mujeres, las feministas… No va a quedar nadie más”, se reía.
“Y por eso tenemos que entender que el odio no es sólo una forma de expresión: es una herramienta de gobierno. La extrema derecha se expresa así. Y nosotros elegimos otra cosa. Queremos hacer política con seriedad, con convicción, con organización, pero también con la alegría de resistir. La política del afecto que ya nos enseñó Marielle Franco hace muchos años. Porque cuando ellos quieren darnos miedo, nosotros presentamos comunidad. Cuando ellos quieren dividirnos como pueblos, nosotros somos el puente. Cuando quieren que seamos odio, nosotros somos cultura. Y nosotros tenemos a Lula… Perdón”, se regodeaba.
Después del discurso, un grupo de bailarines ensayó una coreografía sobre el Rap do Silva: el jingle de campaña que, a un ritmo de funk, repasa la historia de vida del ahora candidato y presidente. La letra repasa su nacimiento en el Sertao, la región semiárida que concentra gran parte de la pobreza de Brasil, pasando por sus años como trabajador siderúrgico en Sao Paulo, su labor de líder sindical, hasta llegar a su victoria electoral, prisión, liberación, reelección y actual candidatura.
“Un candidato que ya pasó por todo. Hoy a la mañana él decía en su discurso de inauguración que la suerte de haber apenas sobrevivido de chico ya es un milagro, y que él esté ahora a los 80 y pico volviendo a ser nuestra esperanza lo es aún más. Es un candidato que ya pasó por todo, y sigue en pie.”
La frase que guio el discurso refiere, entonces, a la comunidad brasileña en Argentina, pero también a Lula mismo, y quizás a toda una corriente política latinoamericana en general. “Ainda estou aqui”, cerraba Codas, “Ainda estamos aqui, mesmo longe, continuamos sendo parte da democracia do Brasil.”
El acto de lanzamiento de la campaña de Lula en Argentina contó con la presencia de representantes de La Cámpora, Patria Grande, el Partido Justicialista, la CTA-A, la CTA-T, Barrios de Pie, la Legislatura de CABA y el Gobierno de la PBA, entre otras organizaciones. De los puestos de emprendedores destacaban Modo Random, Malungo Libros y la productora Portuñol.