Contraeditorial

La Federal de Bullrich: represión, baño de oro y coronas de laurel

Javier Milei y la ministra de Seguridad sueñan con un “FBI argentino”. Pero la fuerza gastó $111.000.000 en presentes institucionales y arreglos florales.

El cheque en blanco de Javier Milei para Patricia Bullrich no se agota en los más de $56.000 millones que la ministra de Seguridad lleva destinados a alimentar al aparato represivo con el que persigue y violenta a quienes rechazan el plan de ajuste libertario. En la fiesta de millones para las fuerzas federales también hay lugar para otro tipo de gastos que se tornan obscenos en un país de hambre y miseria. Así surge de indagar en las compras realizadas por la misma Policía Federal Argentina (PFA) a la que ahora Milei y Bullrich quieren vender como un cuerpo de elite de investigación criminal.

El 26 de junio de 2024, mientras las tapas de los diarios hablaban de la paralización de la obra pública en todo el país, en La Rioja empezaban a pagar los salarios con bonos y el gobierno presionaba para sancionar la Ley de Bases, la Superintendencia de Administración de la PFA aprobaba una licitación privada por $61.643.500 para la “adquisición de presentes institucionales”. El gasto se destinó a pagar 35 espadas ceremoniales, con hoja de acero y empuñadura de bronce ($24.150.000); 50 estuches de madera, 25 platos octogonales de acero grabados; 670 medallas de alpaca con baño de oro ($21.912.500); 30 plaquetas recordatorias de alpaca con base de madera; 100 moneda de bronce; 30 vitrinas de acrílico bicapa y 30 distintivos de acrílico. El pedido surgió de la División Gestión Administrativa de la Dirección General de Planeamiento y Desarrollo Estratégico.

En otra licitación privada, el 20 de septiembre del mismo año la PFA destinó $49.200.500 a la compra de coronas florales. El pedido llegó del Departamento de Relaciones Públicas y Ceremonial, de la Dirección General de Secretaría General, que pidió desembolsar esos millones para adquirir 63 coronas grandes de flores naturales, 231 coronas chicas de flores naturales y 10 coronas chicas de laureles.

La PFA gastó $24.150.000 en 35 espadas ceremoniales, con hoja de acero y empuñadura de bronce.

Entre las espadas, los platos, las medallas bañadas en oro y los arreglos florales, el FBI argento de Bullrich y Milei desembolsó casi $111.000.000 en solo cuatro meses.

También en 2024, un año sin dudas próspero para la fuerza, y a la vez que veía crecer su arsenal represivo con las partidas de municiones, cascos, escudos y granadas de gas que repartía el Ministerio de Seguridad, la Federal también se abasteció de papel. Quienes hacemos medios cooperativos impresos como Contraeditorial bien sabemos de lo costoso de ese insumo, pero la PFA no escatimó en gastos: en abril de aquel año pagó $271.212.480 por resmas de papel A4 (28.000 unidades) y de papel oficio (3.000 unidades).

Mejores tratos

Ya a fines de septiembre de 2024, resultado de una licitación pública, la PFA destinó $754.017.526 para la “adquisición de viruta de madera, carbón de coque, planchuela de hierro, clavos para herrar Nros. 3, 4, 5, juegos de herraduras Nros. 3 y 4 y alfalfa en fardo”. Seis meses después, en febrero de 2025, lanzó una segunda licitación con idéntica finalidad, por un costo total que el subjefe de la Federal estimó en $881.592.938. El expediente Nº 20082016 ya tiene un dictamen de evaluación que recomendó ofertas por $296.722.635. En ambos casos, la solicitud fue hecha por la División Logística y Administración del Departamento Cuerpo Policía Montada y la División Apoyo Operativo Táctico Tucumán. El mismo sector también pidió “alimento balanceado base” y “alimento balanceado haras”, y el 1 de noviembre de 2024 se autorizó una compra de comida para equinos por $97.881.000.

La fuerza federal destinó $49.200.500 a la compra de distintos tipos de coronas florales.

Por su parte, recientemente la División Canes Detectores de Drogas de la Superintendencia de Drogas Peligrosas solicitó alimento balanceado. El 26 de febrero pasado, se destinaron a ese fin $85.292.10, en una licitación que en junio tuvo una ampliación por otros $29.852.235. En total, más de $115.000.000 en croquetas para los perros.

Por fortuna, la PFA no replica con su plantel animal el destrato que le suelen dispensar a jubilados, dirigentes populares, estudiantes y familiares de personas con discapacidad.

Equipo anti–protesta

El último 28 de marzo, a través del expediente Nº 18715189, Bullrich autorizó una nueva compra de chalecos antibalas para la PFA. De las tres ofertas recibidas, el 25 de junio el dictamen de evaluación recomendó la propuesta de Tecnología Antibalas SA (Tecant), para entregar 2.500 chalecos de protección balística RB2 por $2.854.807.000.

Más allá del equipo necesario que recibe de la Nación, la Superintendencia de Administración de la Federal también hace sus propias compras, con un foco claro, propio de la época. En marzo último, desembolsó unos $580.000.000 para adquirir elementos de uso represivo: 300 trajes antidisturbios, 700 cascos antidisturbios, 300 escudos tipo burbuja, 500 máscaras antigás, 1.000 tonfas y 1.000 bastones de 95cm. La licitación pública benefició a Barkley SRL ($238.746.120), Carols SA ($321.500.000) y a la Cooperativa de trabajo del Centro LTDA ($20.000.000). A mediados del año pasado, esta fuerza le había comprado 5.000 precintos tácticos, “tipo esposas”, a la firma Precincor SA, por $11.326.250.

* Publicado en la edición impresa de revista Contraeditorial Nº 58, julio de 2025.

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