En su habitual editorial por la AM530, Somos Radio,, Roberto Caballero analizó el discurso de apertura de sesiones ordinarias del presidente Javier Milei ante el Congreso y sostuvo que el mandatario “buscó deliberadamente provocar a la oposición” durante su intervención sobre el estado de la Nación, en una puesta en escena que, según describió, tuvo “un fuerte impacto emocional” dentro del recinto, aunque no necesariamente fuera de él.
“Puede haber logrado la reacción y la consternación de parte de la oposición política y social, pero en la calle no se ve esa algarabía que mostraban las gradas. Hay enojo, tristeza, desconcierto, no hay motivos para festejar”, afirmó al contrastar el clima oficialista con la situación social.
A lo largo de su análisis, consideró que el Presidente centró buena parte de su mensaje en la descalificación del peronismo y en un cuestionamiento directo a la justicia social, a la que definió como “piedra basal” de esa tradición política. Desde su perspectiva, Milei no presentó iniciativas novedosas sino que desplegó “una defensa de su gestión y un ataque a la principal fuerza opositora con capacidad de alternancia”, en un tono atravesado por gritos y acusaciones que, en su opinión, reforzaron la lógica de confrontación.
En ese marco, advirtió que la oposición no debería responder en el mismo registro emocional que propone el oficialismo y planteó que “hay que hacer lo contrario de lo que propone Milei. Si busca que se sulfuren, hay que mantener la cabeza fría”, al tiempo que reclamó mayor firmeza de gobernadores y dirigentes frente a lo que consideró “un intento de disciplinamiento político”. Para Caballero, la estrategia presidencial apunta a forzar reacciones airadas que luego puedan ser utilizadas como argumento de polarización.
Al vincular el discurso con un escenario más amplio de disputa de poder, mencionó la situación judicial de la exmandataria Cristina Fernández de Kirchner como parte de ese contexto y cuestionó la reacción de sectores sindicales y empresariales ante las críticas presidenciales.

También sostuvo que el mensaje oficial tuvo un sesgo “antiindustrial” y alertó sobre un modelo que, en su visión, “orienta los recursos estratégicos del país hacia intereses externos”, al tiempo que señaló la figura del embajador estadounidense Peter Lamelas y sugirió que existe “una influencia determinante de Washington en la orientación del Gobierno”.
“Estamos ante un proyecto neocolonial que tiene como objetivo convertir nuestros bienes naturales en abastecimiento para otros países”, afirmó, y llamó a profundizar el debate interno en el peronismo para reivindicar sus “valores y símbolos históricos” y combinar movilización social con construcción de mayorías parlamentarias capaces de poner límites a la agenda oficial.
En el tramo final de su editorial, sintetizó su crítica al estilo presidencial al señalar que “hay que sacar esto de la emoción y llevarlo a la comprensión. Después de comprender, reaccionar y confrontar”, y remató con una metáfora que dio título a su intervención al sostener que “el que se presentó como león hoy parece un tero, grita acá, pero las decisiones se toman en otro lado”.
Fuente: AM530 Somos Radio