Contraeditorial

China rechaza “mentiras” sobre el origen del Covid-19

La Embajada de China en la Argentina difundió un duro comunicado en el que rechazó una reciente información difundida en el sitio Infobae, en el que volvió a responsabilizarse el país asiático por el surgimiento del COVID-19.

A continuación, el comunicado de la sede diplomática en la Argentina:

Recientemente, un medio de comunicación argentino, citando una entrevistas a un neuropsiquiatra, volvió a repetir la falsedad de que el virus del COVID-19 es definitivamente artificial y surgió del Instituto de Virología de Wuhan por el Instituto de Investigación de Virus de Wuhan.

La Embajada de China en la Argentina desmiente en forma categórica esta falsa noticia sobre la supuesta creación artificial del virus del COVID-19 en un instituto de virologia de la ciudad de Wuhan.

La mentira publicada esta semana carece de fundamentos científicos y no aclara en ningún momento el origen de sus falsas informaciones y acusaciones.

China ha recibido, en varias oportunidades, a expertos internacionales de la Organización Mundial de Salud (OMS), para investigar juntos el origen del virus.

Como resultado de ese trabajo conjunto, en marzo de 2021 se publicó un informe oficial con los resultados del estudio de rastreo: la conclusión profesional, basada en criterios científicos, fue que la posibilidad de una fuga de laboratorio era extremadamente improbable, lo que en otras palabras se tradujo como prácticamente imposible.

Incluso, frente a aquellos resultados contundentes, China también propuso realizar los estudios de rastreo de origen en otros países y regiones del mundo.

A cuatro años de su publicación, es importante señalar que se trata de un informe que ha sido ampliamente reconocido y respetado por la sociedad internacional y la comunidad científica mundial.

Decenas de expertos de renombre internacional han publicado artículos en revistas de reconocido prestigio, como “The Lancet”, “Cell” y “Nature”. En todos ellos hubo un común denominador: no existen pruebas que sugieran que el virus del COVID-19 haya tenido su origen en un laboratorio de Wuhan. Como neuropsiquiatra profesional, no podría desconocer los hechos relevantes.

Es sabido que el compromiso de China para alcanzar la verdad se inscribe en el respeto del principio de salud de toda la humanidad.

Al respecto, no hay que olvidar que China ha proporcionado una gran cantidad de insumos anti-epidémicos y millones de vacunas a países amigos, entre ellos la Argentina, lo que ha llevado a su más alto nivel la Asociación Estratégica Integral que une a ambos países.

Las mentiras se detienen ante los hechos, y los hechos son más elocuentes que las palabras.

El rastreo del origen del COVID-19 es una cuestión científica seria y compleja, que debe ser analizada por los expertos sobre la base de sus conocimientos profesionales e investigaciones rigurosas.

China está dispuesta a trabajar con la comunidad internacional – incluyendo la Argentina – a la luz de un espíritu científico y una actitud abierta y transparente, que contribuya a avanzar en el rastreo del origen global del virus, además de otros aportes que ayuden a la prevención de potenciales enfermedades infecciosas.

La República Popular China reitera su categórico rechazo a la politización, militarización e instrumentalización de cuestiones vinculadas con el rastreo del virus del COVID-19, así como otras formas de manipulación política que se han realizado en los últimos días.

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